Dcoop, la mayor cooperativa aceitera de España, ha desatado la alerta en el sector por lo que señalan desde éste es una “estrategia perfectamente definida para controlar el mercado”. 

Los movimientos desestabilizadores que se están produciendo en este campo se han manifestado ya en una caída radical de los precios en origen. Según los datos del sistema Poolred, en lo que va de año, los precios del virgen extra han bajado más de un 35 por ciento.

Al margen de las especulaciones sobre la evolución climática y su posible afectación sobre la futura producción, nadie encuentra una razón lógica que explique este desplome. 

Muchos operadores del sistema aceitero, como olivareros, almazaras y cooperativas señalan a Dcoop como la culpable real de esta situación por su forma de actuar en el mercado. 

En concreto, acusan a su presidente, Antonio Luque, de poner en marcha una agresiva estrategia de vender por debajo de los precios medios que semanalmente señala el sistema Poolred para acelerar su caída y obligar a otros productores y cooperativas a incorporarse a su organización, ya que no pueden asumir unos precios tan bajos. 

Luque, denuncian, aprovecha el enorme potencial que le proporciona el tamaño de la compañía. En la organización están integradas más de cien cooperativas, lo que se traduce en una producción anual de más de 200.000 toneladas, el 16% del total.

Solo esta entidad, con una facturación que está por encima de los mil millones de euros, “puede asumir unos precios que resultan ruinosos para el resto de cooperativas productoras de aceite”, remarcan. 

Su modelo, alertan, se basa en “acaparar el máximo de producción de aceite en origen, controlar el mercado y fijar las reglas del juego a envasadores y distribuidores”. 

Si el precio en origen del virgen extra cae significativamente por debajo de los dos euros por kilo, advierten, “decenas de pequeñas cooperativas y almazaras tendrán que tira la toalla y unirse a Luque”

La estrategia de acelerar la caída de precios está perjudicando gravemente a productores de Jaén, la principal zona aceitera de España, sobre todo a Jaencoop y al grupo Interoleo, con importantes reservas de aceite aún en sus almacenes y en situación complicada si se mantiene la actual tendencia a la baja de los precios. 

Estas dos sociedades, que comercializan por encima de las 65.000 toneladas de aceite cada una, reclaman “un análisis riguroso y sosegado de los datos de producción y de mercado a nivel mundial antes de vender”. 

Dcoop, sin embargo, defiende que es la única que puede garantizar la salida de la producción en un mercado con clara tendencia bajista. No hay que olvidar que esta cooperativa es actualmente el principal proveedor de marca blanca de aceite en las grandes cadenas de distribución y también vende producto envasado con sus propias marcas, por lo que su potencial de control del mercado es enorme si consigue acaparar buena parte del producto en origen.