La agencia de comunicación Bloomberg, especializada en empresas y finanzas, disparó las alarmas cuando a primera hora informó que el consorcio empresarial Las Vegas Sands renuncia a su proyecto de Eurovegas en Madrid. Poco después fuentes gubernamentales ha confirmado al periódico español El Mundo que la empresa norteamericana ya ha comunicado oficialmente su renuncia a la construcción de una ciudad del juego, la que sería una de las mayores del mundo, bautizada como Eurovegas. A media mañana la empresa norteamericana hacía publico un comunicado en el que notificaba oficialmente que no invertiría en España por la falta de acuerdo con el Gobierno y que buscará nuevas oportunidades en Asia.

Fracasa el proyecto estrella del PP
El batacazo para el gobierno de la Comunidad y para el PP madrileño es de aúpa. Eurovegas fue un proyecto impulsado por Esperanza Aguirre cuando aún era Presidenta de la Comunidad, recuperado e impulsado por su sucesor, Ignacio González, quien llegó a prometer la creación de doscientos mil puestos de trabajo. Para González y el PP madrileño, Eurovegas era poco menos que el 'maná' que iba a sacar a esta Comunidad de la crisis. Poco importaba que Sheldon Adelson sea un empresario más que controvertido en su propio país, Estados Unidos, donde ha llegado a ser objeto de investigación por parte del FBI. Tampoco importaban las acusaciones sobre prostitución, tráfico de drogas o blanqueo de capitales que sobrevolaban sobre sus casinos en Macao. El PP se entregó en cuerpo y alma, presentó un faraónica proyecto virtual, se eligieron los terrenos en Alcorcón y se modificaron leyes autonómicas a capricho del magnate. No ha servido de nada.

Ni Eurovegas ni Juegos Olímpicos
Las Vegas Sands había anunciado una inversión de 35.000 millones de dólares para su ciudad casino en España, pero desde hace meses circulaban informes de los bancos más importantes del mundo dudando de que la empresa norteamericana consiguiera la financiación. El proyecto, que se llegó a presentar en maqueta, incluía 6 casinos y 12 complejos vacacionales con tres mil habitaciones cada uno. No es solo un mazado para el PP de Madrid, lo es también para la imagen de la Comunidad y de la capital fuera de nuestras fronteras: fracasa la candidatura de la Juegos Olímpicos y fracasa Eurovegas. No se puede despedir peor el año.

Exigencias inasumibles
El dueño de las Vegas Sands, Sheldon Adelson, enumeró una serie de exigencias que incluían cambios legales y garantías financieras que prácticamente convertirían a Eurovegas en una ciudad-estado independiente y al margen de la Legislación española. Pidió que se le eximieran de varios impuestos autonómicos y municipales y la Comunidad de Madrid cambió normas para que así fuera, pero también exigió que se cambiara la Ley del Tabaco. Caber recordar que el PP se opuso a la Ley del tabaco aprobada por Zapatero pero ahora no ha cambiado ni una coma porque volver a permitir fumar en espacios públicos contraviene la normativa europea, los estudios científicos y el sentido común.

La lista de exigencias del empresario era enorme, por ejemplo pidió no aplicar ninguna Ley laboral española -contrataría como le diera la gana- no aplicar las leyes de inmigración para poder traer trabajadores de cualquier país sin que le pidieran explicaciones, pidió también una fuerte rebaja del impuesto del juego, que se le ayudara con la financiación y que, por contrato, el Gobierno tuviera que indemnizarle con miles de millones si en un futuro cambiaban leyes españolas que pudieran mercar su negocio.