Economía

UGT quiere que se devuelvan al Gobierno las cartas de su ridícula subida de pensiones

Lanza una campaña para animar a los jubilados a enviarles estas cartas con su opinión sobre la mínima subida del 0,25%

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Mié, 24 Ene 2018

UGT junto con la Unión de Jubilados y Pensionistas del sindicato ha lanzado una nueva campaña para animar a los jubilados a devolver la carta por la que el Gobierno les comunica la subida de las pensiones del 0,25% para este año.

Dentro de la iniciativa #LazoMarron para denunciar la subida de mierda de las pensiones, el sindicato quiere ahora recoger todas las cartas que reciban los pensionistas y entregarlas 'en un gran paquete' al Gobierno, en la sede ministerial. UGT considera que el Ejecutivo podría haber invertido el dinero que le ha costado el envío de millones de cartas en mejorar la insuficiente cuantía de las pensiones y reclama un aumento de las mismas conforme al crecimiento económico y la inflación (IPC).

UGT realizará un acto sindical para llevar a efecto la entrega de estos millones de cartas de nuevo al Ejecutivo, como un gesto colectivo de rechazo al raquítico aumento, que en realidad es un recorte de las pensiones (solo en 2017 se recortaron un 1,75%).

El sindicato considera que el Gobierno debería haber invertido lo que se ha gastado a mejorar las pensiones ya que, en el caso de la pensión más habitual –unos 645 euros-, el envío de la carta supone un tercio de la subida de un mes, 1,62 euros. ​

​UGT anima a los y las pensionistas a mostrar su indignación y devolverlas, aunque sea de forma individual, en el caso de que no pudieran entregarlas al sindicato, sin abrir la carta, e incluyendo en el membrete, escrito a mano, pero diciendo que se rehúsa a su procedencia porque “la subida del 0,25% es una mierda”.

Se trata de una nueva forma de protestar contra el empobrecimiento de unos pensionistas que pierden poder adquisitivo de forma prevista y conocida por el gobierno, por segundo año consecutivo y exigir un modelo público de pensiones eficaz y eficiente que es incompatible con la reforma que el PP aprobó en solitario en 2013, con un índice de revalorización y un factor de sostenibilidad que llevan implícitos el recorte de las pensiones a corto y medio plazo. Reforma de pensiones que el gobierno no tiene legitimidad para mantener contra todos, pues ya no tiene la mayoría absoluta de 2013.

Por eso el sindicato exige que se afronten soluciones como la derogación de esta reforma y medidas que aumenten el poder adquisitivo de los pensionistas y garanticen la viabilidad del sistema público como la revalorización conforme al crecimiento económico y el IPC.