Las sustituciones de consejeros delegados (CEO) el pasado año alcanzó cifras nunca antes registradas, con el relevo de 438 altos directivos, según refleja el informe 'CEO Success' elaborado por Strategy&, consultora de estrategia de PwC. Este informe destaca que 2018 acabó con la caída del 17,5% de los primeros ejecutivos de las 2.500 empresas cotizadas más grandes del mundo, el mayor porcentaje registrado desde 2000, año a partir del cual se realiza este estudio.

La mayoría de estas sucesiones se realizó de forma planificada (el 68%), mientras que un 11% tuvo lugar como consecuencia de operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones), y un 20% de estos relevos se produjo de manera imprevista y no planificada. El documento también recoge que el porcentaje de mujeres entre los nuevos CEOs de las 2.500 mayores compañías cotizadas del mundo el año pasado fue del 4,9%, por debajo del 6% registrado en 2017. El mínimo histórico de este porcentaje se registró en 2008, cuando esta tasa se situó en el 1%.

Más de un tercio fueron despedidos por cuestiones éticas

Otro dato destacado del estudio es que por primera vez el porcentaje de los CEOs sustituidos como consecuencia de cuestiones éticas (39%) supera al de aquellos que lo han sido como consecuencia de la evolución financiera de la compañía (35%), o de las presiones del consejo (13%). PwC relaciona esta circunstancia con las mayores exigencias regulatorias y supervisoras de los últimos años y con una menor tolerancia hacia los problemas éticos desde dentro de las propias organizaciones.

El estudio concluye además que desde el año 2000 las grandes compañías cotizadas han mejorado significativamente la sucesión de sus máximos ejecutivos. Si entonces el 65% de las sucesiones eran planificadas -sin contar las que se producían por fusiones o adquisiciones-, ahora este porcentaje es del 77%.

La vida media del CEO es de 5 años

Asimismo, el informe recoge que en los últimos diecinueve años la duración media de los CEOs de las grandes compañías cotizadas ha sido de cinco años y hace un análisis específico de aquellos que han permanecido más tiempo al frente de sus empresas.

Así, entre 2004 y 2018, un 19% de los CEOs estuvieron diez o más años dirigiendo a la misma compañía. Este colectivo de directivos tan longevo, revela el estudio, tiene unas características comunes: la mayoría provienen de dentro de las compañías (84% frente a un 16% de 'outsiders'), tienden a aglutinar además el cargo de presidente (un 46% de los de más de diez años, por el 21% de los de menos de diez), y gestión más lucrativa para el accionista.

En este sentido, el estudio subraya que entre 2004 y 2018 el Retorno Total al Accionista (TSR, según sus siglas en inglés) de las empresas del conjunto de CEOs más longevos ha sido de 5,7%, por el 2,5% de la de aquellos máximos directivos que estuvieron menos de diez años liderando sus compañías.

Las 'telecos' queman antes a sus ejecutivos

Por sectores, los consejeros delegados que entre 2004 y 2018, estuvieron más tiempo al mando de sus organizaciones han sido los de las compañías de salud, de tecnologías de la información y de consumo; y, los que menos, los de las empresas de telecomunicaciones y las compañías eléctricas.

Por áreas geográficas, los CEOs más longevos han sido los norteamericanos. En los últimos quince años, el 30% de los máximos ejecutivos de empresas estadounidenses han superado los diez años, seguidos del 19% de los europeos, del 10% de los países del BRI (Brasil, Rusia e India), del 9% de Japón y del 7% de China.

Por otra parte, mientras que la estancia media de los CEOs más longevos al frente de una organización es de 13,7 años, la de sus sucesores es de sólo 5,3 años de media. Esto se explica, en parte, y según el estudio, porque, por lo general, la gestión de aquellos que suceden a los primeros ejecutivos que han estado diez años o más al frente de sus empresas suele ser peor que la de sus antecesores. Es más, de media, cuanto más tiempo está un CEO liderando una compañía peor lo hace el directivo que le sucede.