Comisión


El Banco de España define comisión como la contraprestación que cobra una entidad bancaria por los servicios que ofrece a sus clientes: transferencias, tarjetas de crédito, domiciliaciones, cambio de divisas… Para que estas comisiones bancarias sean legalmente aceptadas, deben cumplir unos requisitos principales:

  • Exigir el cobro por parte del cliente de los servicios que ha solicitado y que está recibiendo de manera real. Es decir, el banco no puede recaudar dinero por prestaciones que no está proporcionando y, en cualquier caso, tiene que avisar con antelación al cliente para que este esté informado. 
  • El precio de la comisión es libre, es decir, es la propia entidad la que decide cuánto cobrar por cada una de sus prestaciones y cómo hacerlo (tarifa plana o de manera individual). El Banco de España no interviene en este supuesto.
  • El cliente debe estar debidamente informado sobre el cobro de estas comisiones y el precio de estas. En este sentido, este precio debe figurar en los folletos informativos del banco y no podrá ser superior en ningún caso. Si se modifica, el cliente debe recibir la información clara y completa del cambio. 

Ejemplo: 

“… además de la exención de comisiones relativa a las transferencias nacionales y SEPA, otros puntos favorables de la Cuenta Online serían la retirada de dinero en efectivo gratis desde alrededor de 6.000 cajeros automáticos repartidos por todo el territorio nacional y la posibilidad de conseguir una tarjeta de débito gratuita en el caso de ser nuevo cliente de la entidad.”.

Tipos de comisiones

Entre las comisiones bancarias más habituales encontramos: 

  • Comisión de administración
  • Comisión de apertura
  • Comisión de emisión y de anulación
  • Comisión por descubierto
  • Comisión por orden de transferencia
  • Comisión por retirada de efectivo
  • Comisión por riesgo
  • Gastos de correo

Aunque los precios y la imposición de cada una de estas comisiones son decisión de la entidad en la que hemos decidido realizar nuestras operaciones económicas, en algunos casos es posible encontrar bancos sin comisiones. 

Ejemplo:

“Los bancos sin comisiones por excelencia son las entidades virtuales que desde que nacieran hace ya más de una década siempre se han caracterizado por no repercutir las comisiones más habituales a sus clientes. Si bien las cuentas corrientes de estos y de todos los bancos están apoyadas en contratos indefinidos y las condiciones pueden cambiar en cualquier momento, los que contrataron una cuenta sin comisiones hace 10 años, siguen sin pagar hoy en día”.