Acreedor


Acreedor significado

El término acreedor hace referencia a aquella persona física o jurídica que tiene derecho a reclamar el pago o devolución de una deuda u obligación contraída con anterioridad. El deudor está obligado a saldar el pago en el tiempo determinado. En caso contrario, el acreedor podría reclamarle un activo real (un coche, una vivienda, etc).

Normalmente, se trata de un término con connotaciones negativas porque el acreedor está en el derecho y es su obligación reclamar el pago al deudor. Este derecho no caduca hasta que la deuda es liquidada.  

Ejemplo: 

“…si en el acto de la subasta no hubiere ningún postor, podrá el acreedor pedir la adjudicación de los bienes por cantidad igual o superior al 50% de su valor de tasación o por la cantidad que se deba por todos los conceptos” 

Diferencia entre proveedor y acreedor

Estas dos figuras pueden parecer lo mismo, pero lo cierto es que esconden ciertas diferencias entre sí que deben quedar bien reflejadas en el registro contable de la empresa. El proveedor es la persona física o jurídica que proporciona los bienes o servicios necesarios para la actividad de la compañía. Pueden ser materias primas o los productos finales a vender. A esta empresa se le debe un pago por la compra de bienes o servicios. El acreedor, por su parte, es la persona física o jurídica que también proporciona los bienes o servicios necesarios para la buena marcha de la empresa, pero que no están destinados a la venta final (energía, teléfono, impresora). 

Ejemplo:

En una empresa de fabricación y venta de mesas de cocina, el proveedor sería el que les vende la madera; el acreedor, la compañía que les provee de luz para mantener las máquinas de la fábrica funcionando. 

Saldo deudor y saldo acreedor

En una cuenta contable, corriente o de crédito, el saldo deudor aparece reflejado en la columna del debe, mientras que el saldo acreedor es el que figura en la columna del haber. 

Concurso de acreedores 

Procedimiento judicial por que el un deudor (persona física o jurídica) se declara insolvente, es decir, incapaz de enfrentarse a los pagos que tiene pendientes a través de sus propios medios. Es un procedimiento legal que puede ser solicitado por el propio deudor (concurso de acreedores voluntario) o por los afectados (concurso de acreedores necesario).

A pesar de su situación de insolvencia, el concurso de acreedores permite que, por un lado, la empresa pueda seguir funcionando. Por el otro, le ayuda a pactar con los acreedores la devolución de la deuda. 

Ejemplo: 

“Isolux solicitará el próximo martes el concurso voluntario de acreedores (quiebra). Para facilitar el proceso y salvo que se logre in extremis una solución alternativa, el actual consejo de administración de la compañía dimitirá en bloque y será sustituido por tres administradores elegidos por los actuales accionistas y principales acreedores de Isolux.”



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