Así de claro... el programa de Buruaga en TVE ha sido un fiasco histórico. Dio problemas a la televisión pública como nasciturus, provocando uno de los enfrentamientos más sonoros en el Consejo de Administración de RTVE. Tantos que se dio por malogrado.

Peor imposible, así de claro
Dio problemas cuando al final nació, provocando enfrentamientos entre la dirección y la redacción de informativos, que se declararon avergonzados de un proyecto que calificaron de fracaso periodístico, de audiencia y de críticas..., por lo que pidieron su cancelación tras la emisión ya del primer programa, que se quedó en lo que parecía entonces un ridículo 6.5% de audiencia, pero que luego se demostraría, sin embargo, empeorable.



Volvió a mostrar que había nacido torcido en las dos siguientes ediciones, donde se supo que no sólo era sesgado en sus invitados, sino también en la misma selección de los tertulianos, alguno de los cuales era incluso vetado por viejas 'vendettas' del director de Informativos, José Antonio Gundín, de sus tiempos en La Razón.

Y murió prematuramente, sólo después de tres programas, cuando estaba contratado para llegar incluso a 27, y como mínimo 13, tras sumar patéticas audiencias (6,5; 5,7 y 5,1) y furibundas críticas por sesgado, trasnochado y, quizás, lo peor de todo, aburrido, en un mundo en el que los programas de debate informativos se han hecho un hueco en los gustos de las audiencias.

Sigue costando, después de enterrado
Pero quizás lo peor de todo es que el programa de Buruaga va a seguir costando a TVE (recordamos dinero público) incluso después de haber sido enterrado. En concreto, y siempre según cifras que la televisión pública ha dado a ELPLURAL.COM, la televisión de todos aún tendrá que dar nada menos que entre 250.000 y 300.000 euros a Secuoya, la productora de Así de Claro, por lo que se califican de "gastos de preproducción".

Resultado, los tres programas emitidos, más los que, afortunadamente, no se verán, según reconoce la propia TVE a este periódico, costarán alrededor de 500.000 euros. Cifra que resulta de los 66.900 euros que costó cada uno de los que se emitió... y los entre 250.000 y 300.000 euros que aún tendrá que pagar por esa 'preproducción' de lo que no va a existir.

¿A cuenta de qué se paga esta 'preproducción' de lo que no se producirá? Secuoya no aclara. Diario.es publicó que la productora hablaba de que "había una cláusula, no se ha cumplido". TVE asegura a ELPLURAL.COM que no había clausula alguna de indemnización en el contrato, y explica esos pagos en los acuerdos que firma TVE con las productoras por los que "si el programa finaliza antes de lo previsto en el contrato, se comparten los gastos generados en la preproducción del programa", y con ello, nos dicen, se refieren a temas como decorados o medios electrónicos...