Imagine que usted vive en la serranía de Cuenca, o en los Montes de Toledo, y por cuestiones técnicas o de gustos –que no hay nada escrito- sólo puede informarse a través de la Televisión Pública de Castilla-La Mancha. Si así fuera, posiblemente usted tuviera un cacao mental acerca de qué iba a hacer ayer el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, en los juzgados de la capital. Y con razón.

Más o menos, las conclusiones serían algo así: García-Page tenía que ir a declarar por un asunto de corrupción relacionado con una adjudicación que él hizo a su antecesor. Pese a todo, él dice estar tranquilo, pero desde el PP le recuerdan que tiene una responsabilidad institucional y debe decir toda la verdad, lo que no parece que haya venido haciendo últimamente.

Y si todavía tienen dudas, echen un vistazo al siguiente vídeo sobre la información que daba la televisión castellano-manchega este fin de semana, antes de la cita de García-Page en los juzgados:



Lo que no se contaba
La realidad es que el alcalde de Toledo iba a declarar respecto a la adjudicación que hizo su antecesor, José Manuel Molina, a una empresa del grupo Sacyr. José Manuel Molina era alcalde del Partido Popular, pero eso no se menciona en la pieza quién sabe por qué. Tampoco se menciona que la adjudicación supuestamente llevaba aparejada una comisión de 200.000 euros para financiar la campaña electoral de María Dolores de Cospedal.

 

El recibí
Todo esto tampoco lo contaba el telediario, ni que el origen de esta pieza está en la declaración de Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, y en el recibí de los 200.000 euros que firmaba el gerente de Cospedal. Y no sería por cuestión de espacio, porque sí lo hubo para meter la siguiente morcilla: “Alonso –portavoz popular en el Ayuntamiento- ha señalado que el PP siempre que gestiona una administración lo hace conforme a la legalidad vigente”.