MAR hablando de su desencuentro con Nicolás MAR hablando de su desencuentro con Nicolás



La incontinencia verbal de Miguel Ángel Rodríguez, exportavoz de Aznar y todavía asesor de Ana Botella, es bien conocida y le ha costado condenas judiciales. De ahí que sorprendiera que el pasado sábado durante un programa de televisión MAR se quedara mudo y bajara los ojos achantado ante un pequeño Nicolás que le acusaba de "mentir siempre". Las especulaciones se desataban: ¿tenía el joven colaborador de FAES, que se movía en la órbita de Aznar, pillado a su exportavoz? Hay que recordar que Nicolás ya ha comprometido a Jaime García Legaz, hombre de confianza de Aznar y que procede de FAES, y que se ha visto obligado a admitir que mantenía reuniones en su despacho institucional con el joven y empresarios.

Buscaba "lío" y no quiso entrar
Este miércoles y después de que circulara profusamente el vídeo de MAR acongojado se ha decidido a responder. Varios días después y eso sí sin que Francisco Nicolás estuviera delante para poder replicarle, MAR ha explicado su versión sobre lo sucedido en el programa Toda va bien de Cuatro. Como en la escena se le escuchaba decir que se iba para no volver, aclara que "estaba explicando que ya había terminado y me marchaba a mi casa" y no había "ningún enfado". También asegura que cuando el pequeño Nicolás le abordó como estaba de espaldas pensaba que era alguien del público, pero al volverse "me encuentro con el personaje, es mucho más alto de lo que pensaba". Entonces dice que entendió que el joven buscaba "lío" ante las cámaras y que era mejor no seguirle el juego.

Todos al balcón de Génova...
MAR también justificó que como demuestra una foto Francisco Nicolás pudiera pasearse por el balcón de Génova 13, la sede nacional del partido, en el día de la victoria electoral, cuando como el propio Rodríguez "hay tortas" ese día para estar allí. Sin embargo apuntó que "no hay ningún líder en el partido, no está el cartel de gracias... eso es dos o tres horas después". Los presentadores del programa ironizaron entonces en que si era tan fácil colarse en la sede del PP se iban a ir de botellón allí.

El exportavoz de Aznar, siempre fiel al PP, echó un capote a la protagonista del día, Ana Mato, para decir que estaba sometida a mucha presión y que no es justo que tenga que dimitir por "culpa" de su marido. La definió como "trabajadora" y "eficaz" y apenas criticó de ella sus reticencias a hablar en público.