José Ramón Díez ha presentado su dimisión al Consejo de Dirección de RTVE, según confirman fuentes del propio Consejo a ELPLURAL.COM. Es el primer alto cargo que se adelanta a los cambios que se anuncian en una televisión pública que quedará marcada en la historia como la PPTVE, y que aparece en todas las quinielas como uno de los primeros sitios que un nuevo gobierno tendría que ventilar.

De Bertín Osborne a las películas de Cerezo

Las razones que ha dado Díez para su salida, según nos cuentan en la Corporación, han sido de índole profesional, al tener una nueva oferta, que ha decidido aceptar. El Consejo ha aceptado su dimisión.

Detrás de él, José Ramón Díez deja una gestión gris que sólo apunta en el lado positivo el ‘redescubrimiento’ de Bertín Osborne para la televisión. Mientras, en el lado negativo consta su incapacidad para refrescar una parrilla anquilosada desde hace temporadas; su incapacidad para librarse de Mariló Montero, tan contestada dentro de la propia RTVE, o, quizás lo más imperdonable, la conversión de la antiguamente prestigiosa segunda cadena, La 2, en un soporte donde pasar de manera inmisericorde con los espectadores una tras otra la cartera de películas casposas de Cerezo y Frade, grandes amigos del Presidente de la Corporación, José Antonio Sánchez.

'Protegido' por los escándalos en Informativos

Díez deja la cadena justo por encima del 10% de audiencia (10.2% en el mes de enero), pero después de haberla visto caer por debajo de esa cifra impensable antes (llegó a estar en el 9,7%). En cualquier caso, su paso por RTVE se ha producido protegido por los Servicios Informativos, y su director José Antonio Gundín, sumidos en continuos escándalos por las acusaciones de manipulación y censura denunciados por sus propios periodistas.