Los informativos de TVE caen sin aparente fondo a la vista. Este mes de junio han vuelto a 'batir récords' de desastre. Por primera vez en su historia el telediario de la noche, el de más prestigio, el que 'vende' la influencia, se ha hundido hasta descender por debajo del 10 de cuota de pantalla. Y en el último año los informativos de la televisión pública se dejan otro 7% de su audiencia.

Cada vez más lejos de las otras dos cadenas 'grandes'
Los números, fríos e incontestables, resultan sangrantes para la televisión que debiera ser de todos, pero que tiene secuestrada el Gobierno hasta hacer que se hable de ella como de PPTVE.



En los datos generales, los telediarios de TVE (1.538.000 y un 12) vuelven a quedar en tercer lugar, pero ya no sólo muy descolgados del líder, puesto que ocupa Tele 5, con 1.820.000 y un 14,5 de cuota de pantalla, y del segundo, de Antena 3, con 1.657.000 espectadores y una cuota del 13,4. Si no que en algunos días, aún puntuales eso sí, comienzan a ocupar el cuarto lugar superados por la Sexta, cuyo aliento comienzan a sentir muy cerca.

Cuotas de hundimiento históricas
Si se va al detalle, de nuevo TVE queda 'humillada', no liderando ninguna franja. Al mediodía los telediarios que marcan el paso son los de la A3, con Vicente Vallés: 1.861.000 seguidores, y un 14.3 de cuota. La 1 queda segunda en este caso. Por la noche las noticias son las peores para la pública. Piqueras y su informativo 'light' sigue arrasando, con 2.205.000 espectadores y un 18 de cuota, seguido de lejos por A3, con 1.490.000 y un 12,5 de share. Y TVE, con Ana Blanco, casi perdida, con 1.266.000 espectadores que le dan la histórica, por negativa, cuota, de un 9,8. Por primera vez la pública ve caer este informativo por debajo de los dos dígitos.

En fin de semana, que una vez fue el último reducto de TVE, la situación de mano de Pedro Carreño, la debacle se ha contagiado para los telediarios. En este caso, Antena 3 es la líder, con Matías Prats y Mónica Carrillo, que suman un punto largo de ventaja a Tele 5, y que tienen ya a cerca de tres puntos a TVE.

Como apuntábamos, todo esto significa que comparado con sus propios resultados de hace un año, TVE sigue en caída libre, y se deja un 7% con respecto a las ya malas audiencias que tenía Julio Somoano.

Presiones crecientes para que 'el martilleo' de TVE contrarreste el 'martilleo' de las privadas
El enfado que esta situación provoca en Moncloa y Génova, ante la cercanía de las generales y lo que Rajoy ha calificado de 'martilleo' de las televisiones, es patente. Las presiones sobre José Antonio Sánchez para que "haga algo que cambie la tendencia" han crecido, más aún desde el 24M, y el presidente de la Corporación las ha pasado a José Antonio Gundín, el director de Informativos que le impusieron desde Génova, 13 vía La Razón.

En la redacción de Torrespaña aseguran a este periódico que en los últimos días las reuniones se multiplican, y que "todas las medidas son posibles y se están considerando en estos momentos". Eso incluido lo inconcebible, la posible sustitución de Ana Blanco.., o al menos, la de colocarle 'una pareja'. Y es que un nuevo cambio de presentadores parece la solución más fácil.



El problema no son las caras, sino la credibilidad
Lo malo para Sánchez y para Gundín, es que su problema no es de caras. En los teledelirios de los telediarios que cada lunes publicamos en ELPLURAL.COM puede verse que su problema es de credibilidad. La utilización de los informativos sesgadamente que denuncian espectadores a través de las redes y los trabajadores a través de su órgano de representación, el Consejo de Informativos.

En las últimas semanas hemos informado de cómo los periodistas de TVE hablaban de que trabajaban en una televisión más censurada, más parcial, más amarilla...; de cómo TVE se negaba a informar de los pactos de los ayuntamientos.., o de cómo se satanizaba en la televisión pública hasta el esperpento los pactos postelectorales..., de cómo se ocultaba la corrupción del PP y se subrayaba la de cualquier otro partido...

No es un problema de caras. Lo de los que dirigen TVE es un problema de que ya no es posible repetir 'el urdacismo', no sólo por que los espectadores no lo aceptan, sino porque tampoco tienen la complicidad de los trabajadores de la Corporación que han conocido otra cosa. Pero no parecen darse cuenta.