Y lo que es peor, el programa estrella ¿Y usted qué opina?, que dirige y presenta la jefa de Informativos, Patricia Morales, hija de un destacado miembro del Partido Popular, contó con una audiencia  del 1,1% en “prime time”; o lo que es lo mismo, este debate, que juega a imitar a 59 segundos, pero con periodistas de clara tendencia conservadora, la mayoría de ellos tertulianos también de Intereconomía y Veo 7, fue seguido por apenas 9.000 personas (Castilla-La Mancha tiene una población superior a los dos millones de habitantes), según datos de la FORTA y de Vertele.com.

Resto de cadenas
Este dato llama poderosamente la atención si lo comparamos con el resto de las televisiones autonómicas, que a la misma hora, en “prime time”, cosechaban audiencias lejos de ese alarmante 1,1% de CMTV. Así las cosas, la cadena catalana TV3 alcanzaba el 9.9% y 279.000 espectadores; la gallega TVG el 18.2% y 190.000 seguidores; la andaluza Canal Sur, 14.3% y 535.000 televidentes; hasta las denostadas Telemadrid (4.1% y 111.000) y Canal 9 (1.7% y 36.000) superaron a la castellano-manchega.

Un programa caro…
Fuentes de la Televisión de Castilla-La Mancha reconocían a ELPLURAL.COM que el debate ¿Usted qué opina? es un “espacio caro y que no lo ve ni el Tato”. Las mismas fuentes precisaban que solo la nómina de los tertulianos, “todos de fuera de Castilla-La Mancha, nos gastamos un dineral, desproporcionado a la escasa audiencia que tiene el debate”, añaden, “García Candau quitó de la parrilla un programa parecido, pero con periodistas de aquí, porque la audiencia no superaba el 5%, y eso que se emitía a partir de las 24 horas, un horario que nada tiene qué ver con el prime time del espacio de Patricia Morales”.

…con tertulianos habituales de la derechona
Y razón no les falta, ya que la mayoría de los periodistas invitados a este espacio son de fuera de Castilla-La Mancha. Resulta significativo, además, que son también habituales tertulianos de Intereconomía y Veo 7, como es el caso de Ana Grau, Pilar Gómez, Esther Esteban, Esther Jaén y Antonio Pérez Henares, la mayoría de acreditada tendencia conservadora, que el martes, 13 de diciembre,  junto a Gustavo de Arístegui, responsable de política exterior del PP, fueron los protagonistas de este penoso 1,1% de audiencia.

Difícil privatización
El desplome de la audiencia desde la llegada de Nacho Villa preocupa a los responsables políticos y, sobre todo, a María Dolores Cospedal, que ve difícil “vender” una televisión con tan pocos espectadores, con la caída en picado de la publicidad y con la cada día más sectaria línea editorial impuesta por el otrora locutor de la radio de los obispos. Así las cosas, la privatización se pone cuesta arriba: o regala la tele a grupos afines, o la privatización será difícil de ejecutar.