Según un pásalo de la red, el pasado 19 de julio la cantante se topó con un grupo de empleados públicos que cortaron la calle. Según esta versión, arremetió contra la multitud con su vehículo gritando "¡funcionarios, hijos de puta!". Algunos usuarios mencionaron el incidente en Twitter, que fue desmentido por la propia Marta Sánchez.



Aprovechó además su presencia en el plató de Telecinco para defenderse y difundir su peculiar teoría de los derechos de la ciudadanía. Según su relato, fue ella la intimidada por los manifestantes que golpearon su coche y le rompieron un retrovisor. "La manera de arreglar el país no es jodiendo al prójimo sino trabajando", concluyó provocando un auténtico aluvión de críticas en las redes sociales.

Durante el lunes fue uno de los temas más comentados en Twitter.