Para cumplir los cánones del género policíaco, Tienes que contarlo arranca con un asesinato, el de Belarmino Suárez, o Krugman, como le apodan en El Universal, el gran periódico en decadencia donde trabajaba como jefe de Economía: "Lo llamaban así porque se las daba de tener tantos conocimientos en economía como el premio Nobel".

A partir de la muerte violenta de Krugman, el inspector Julián Ortega tendrá que unir sus habilidades policiacas con el talento periodístico de Leire Castelló, redactora de sucesos de El Universal para sumergirse en una trama de agencias secretas que nos vigilan en las redes sociales, empresarios sin escrúpulos y políticos más interesados por su bolsillo que por el interés  general.

La crisis del periodismo como telón de  fondo
Pero, sin duda, lo que diferencia a Tienes que contarlo de otras novelas negras es cómo el autor va diseccionando la crisis del periodismo: diarios que son intervenidos por fondos de inversión americanos, redacciones diezmadas por las reestructuraciones de plantilla, editores más interesados por sus contactos financieros que por la calidad de sus medios, grupos que bajo el nombre de Extraeconomía o Alarma Digital se comportan "como aves carroñeras"...

Y es que Sanclemente sabe de qué habla. Le avalan sus años como consejero delegado del Grupo Zeta y consejero de Antena 3 TV o su participación como impulsor y fundador del diario digital ADN.

Una presentación que acabó en debate
Con este escenario, no es de extrañar que la presentación del libro en Madrid, a la que sólo se invitó a un reducido grupo de periodistas y que contó con Ignacio Escolar como maestro de ceremonias, acabara en un interesante debate de una hora sobre la situación de la profesión.

"Nos empeñamos en ser dramáticos y morir antes de hora", advirtió Sanclemente a la veintena de profesionales reunidos en torno a una mesa redonda. Y todos coincidieron en que existía la crisis del periodismo, sí, pero también cuál era la solución: apostar por el periodismo de calidad. Lo que el autor resumió con una acertada frase: "Hace falta periodismo, más cuando hay enfrente un gobierno todopoderoso".