Una hipoteca multidivisa puede ser una muy buena idea… depende de para quién.

La decisión de hipotecarse es un cuestión tan importante que puede condicionar el resto de nuestra vida sobre todo, porque la duración de las hipotecas en la actualidad es tan alarmante, que comprar una casa ha perdido el carácter de inversión, y los riesgos debido a los cambios económicos, se han incrementado.

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria provocó tal caída de la demanda y de los precios de las viviendas, que seguir con cautela los cambios en los ciclos económicos se ha vuelto una necesidad para el ciudadano de a pie, y para cualquier hipotecado, todavía más.

Quién tiene una hipoteca ha visto como su vivienda ha perdido valor, y continuar abonando el crédito hipotecario, en el caso de algunas familias, se ha convertido en una proeza. Incluso a veces, en una imposibilidad.

Sí, es una buena idea tener una hipoteca multidivisa si nuestra legislación hipotecaria, la relativa al mercado de valores, a los consumidores y usuarios, a la transparencia bancaria, la relativa a la ayuda a los deudores hipotecados sin recursos, hubiera estado preparada para este tipo de hipotecas, y si estuviéramos en tiempos de bonanza económica y de cierta estabilidad económica a nivel mundial. Pero no es el caso. Ni tan siquiera se aplica la Directiva MIFiD que pretendía la protección de determinados usuarios de productos bancarios.

Un préstamo hipotecario pequeño, y durante un breve periodo de tiempo, cinco años, como ocurre en otros países de nuestro entorno, con cláusula multidivisa, hubiera sido una opción rentable teniendo los siguientes conocimientos: el conocimiento sobre como funcionan los tipos de cambio, la teoría de la paridad y del poder adquisitivo, la teoría de la paridad de los tipos de interés, la teoría de las expectativas, las hipótesis de Fisher, el fixing, los mercados extranjeros, que el riesgo del tipo de cambio depende del comercio internacional de bienes, la inversión, la especulación, el arbitraje: que consiste en adquirir la moneda en un mercado por un precio inferior e, instantáneamente venderla en otro distinto por un precio superior.

“Una hipoteca multidivisa presenta tal nivel de complejidad al tenerse que conocer tanto la operativa de los tipos de interés de otros países como las variaciones de los tipos en el mercado de divisas, elementos ambos sujetos a múltiples variables y de difícil predicción, que sus ventajas se reducen”.

Pero durante los años en los que el Yen tenía una baja cotización respecto al Euro, y el Euribor estaba en la banda 3-5,5%, determinadas entidades bancarias comercializaron indiscriminadamente, los préstamos multidivisa con garantía hipotecaria, vetados con anterioridad al público en general. La inversión bancaria en yenes sí ha salido muy rentable. Más de 30.000 familias, con serios problemas económicos para hacer frente a su hipoteca y a su vida, están siendo víctimas de una cláusula abusiva por incomprensible, inentendible y encubierta, pues ningún Director de Sucursal, informó, detalló, incluso en la mayoría de las ocasiones entendió, lo que estaba vendiendo.

Pero sí, fue una muy buena idea. Para las entidades bancarias solamente.

Susana Bravo Santamaría es presidenta de ASODEHIM (Asociación para la defensa de los hipotecados en multidivisa)