El entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti (c), junto a varios jugadores y miembros del cuerpo técnico . EFE



Los socios del Real Madrid, que anoche se marcharon decepcionados del Bernabéu por el paupérrimo juego de su equipo, explotaron al término del partido contra el Córdoba: “Traspasar a Di María es un error imperdonable. ¿De que nos sirve tener 75 millones en la caja, si prescindimos del futbolista más en forma y que daba equilibrio a todo el equipo”. Y solo les faltó escuchar a Jorge Valdano en la SER. “El Madrid ha seguido buscando la fórmula cuando ya la había encontrado”, sentenció el exdirector general del Real Madrid y examigo de Florentino Pérez. Eso sí, al instante Emilio Butragueño (¿por órdenes de El Ser Superior?) aclaró para calmar a la masa: “Fichar a los mejores implica que otros deben irse”. Como siempre que habla, subió el pan.

Ancelotti, tiene lo que se merece
Por no tener la personalidad suficiente para plantarse y decirle a Florentino: “Di María es imprescindible y no se puede marchar”. Pero como entre el honor y el dinero, lo segundo siempre es lo primero; pues ahora que no se queje. ¿Sabrá Carlo Ancelotti que no hace muchos años, José Antonio Camacho, siendo entrenador del Real Madrid, el equipo de su vida, en la época de los Beckham, Zidane, Ronaldo y resto de los galácticos, dimitió y se marchó a su casa por no estar de acuerdo con muchas decisiones y caprichos de Florentino Pérez? ¿Lo recuerdan?

De Madrid al cielo
Pero claro donde va a vivir mejor Ancelotti, su compañera y parte de sus hijos (empleados y con buena nómina en el club) que en Madrid. Por eso, Ancelotti, aunque tiene un humor de perros estos últimos días, cuando se cruza con su presidente calla, baja la cabeza, traga y se prepara para escuchar la última ocurrencia de su iluminado presidente (si pretendía que Beckham fuera lateral derecho…).

Los socios no son tontos
Y si ayer, ante el modesto Córdoba, le pitaron por su desconcertante planteamiento y por los cambios que efectuó, o equilibra pronto el equipo y encuentra al jugador que haga el trabajo de Di María, o Ancelotti tendrá muchos problemas con su afición. Además, el calendario le beneficia. Este domingo el Madrid visita San Sebastián y en la tercera jornada reciben en el Bernabéu al Atlético de Madrid. ¿Se imaginan si Ancelotti no se reinventa y da con la tecla para equilibrar su centro del campo y Simeone otra vez le deja en evidencia? Florentino, de los nervios, es capaz de cualquier cosa.

Los damnificados de Florentino
De verdad, lo de Ancelotti no hay por donde cogerlo. Durante la pretemporada no ha contado con Khedira (más de un mes anunciando su marcha, sin jugar un solo minuto en las dos Supercopas) y anoche es su primera opción de cambio en vez de Xabi Alonso. Todo porque a última hora, el sabrá el porqué, Florentino decidió que el alemán siga en el Bernabéu. Bueno, sin olvidar que Isco e Illarramendi (estrellas que Florentino fichó la pasada temporada por 76 millones de euros) en el banquillo y en la grada respectivamente. ¿O creen que Illarramendi disputará muchos minutos esta temporada? Otro detalle, pasan los meses y en las jugadas a balón parado el Real Madrid es un coladero.

La pésima elección de Isco
Aunque es un jugador fantástico, diferente y aunque la afición le aclama todos los días, no goza de la confianza de Ancelotti. Según el entorno del jugador malagueño: “Cumplió el sueño de llegar al Real Madrid. Pero con Pellegrini, su descubridor, en el Manchester City sería titular indiscutible, uno de los mejores jugadores de la Premier, habría disputado el Mundial y sería uno de los fijos de Vicente del Bosque. En cambio en el Madrid…”. Sí, en el Bernabéu Isco (me descubro ante su talento) esperando que Ancelotti afine la orquesta, cosa bastante difícil con las exigencias de Florentino, y que cuente con él.