Pedro Sánchez en un mitin durante esta campaña electoral catalana. (Foto: PSOE)



Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, está siguiendo el recuento electoral desde el cuartel general de los socialistas, en la madrileña calle de Ferraz. Al igual que Rajoy, Sánchez está acompañado por la cúpula de su partido integrada, entre otros, por el secretario de Organización, César Luena; el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, y el secretario de Acción Política, el ex Lendakari Patxi López.

La dirección socialista confía en no retroceder demasiado respecto a sus resultados del 2012, cuando el PSC logró 20 diputados en el Parlamento y fue segunda fuerza en votos (no en escaños, por detrás de ERC, que obtuvo 21), y también en que las listas independentistas, Junts pel Sí y la CUP, no consigan mayoría. Las encuestas parecen confirmar que el PSC mantendría un digno tercer puesto.

En la sede socialista hablan  de “optimismo moderado”, tras  una campaña de Miquel Iceta que en Madrid valoran positivamente. La cúpula del PSOE considera que han logrado trasladar su “mensaje de concordia”, de que “no hay más salida” que una reforma constitucional, y que el candidato del PSCha sabido apearse del “batallón del miedo”, formado por Ciudadanos y el PP, que se ha limitado a enviar mensajes catastrofistas al electorado.

Pedro Sánchez ha centrado su mensaje en  que la Carta Magna debe reforzar el autogobierno de Catalunya (algo que se hizo con el Estatut que aprobó Zapatero y que recortó el Constitucional) y reconocer sus “singularidades”. Susana Díez y Felipe González han sido otros de los dirigentes socialistas que han participado en esta campaña.