El presidente de Fomento del Trabajo, Joaquim Gay de Montellá. EFE/Archivo



Como avanzábamos la pasada semana, las patronales catalanes están que trinan por la situación política catalana y por las medidas que está adoptando el nuevo gobierno de Mas con el apoyo de Esquerra Republicana. El malestar es cada día más evidente lo que ha llevado al mundo empresarial catalán a organizar el próximo 14 de febrero un acto de protesta y reivindicación. Hoy, Joaquín Gay de Montellà, el presidente de Fomento del Trabajo y vicepresidente de la CEOE, no se ha andado por las ramas y ha manifestado su desasosiego por el momento político y ha expuesto sus criticas al gobierno catalán. Lo ha hecho ante el conseller de Empresa y Ocupación, Felip Puig.

Gay de Montellà iniciaba su intervención de forma anodina analizando la situación económica de España y Cataluña, pero no perdió mucho tiempo para entrar en materia. Apenas llevaba 10 minutos de conferencia cuando desenfundó. El gobierno catalán, dijo, “está tomando medidas desacertadas por el pacto entre CiU y ERC”, para añadir “Fomento ya ha hecho llegar un documento al gobierno que incluye 100 propuestas fiscales y para reactivar la economía”. No se extendió mucho en el detalle de estas propuestas que se centran en la simplificación de la burocracia, el adelgazamiento de la administración, infraestructuras y, el nudo gordiano de las discrepancias con Mas, las medidas fiscales.

El presidente de Fomento continuó en sus críticas para afrontar el tema que todos esperaban: la deriva soberanista. “Siempre hemos tenido dudas sobre el proceso de transición, sobre todo, porque estamos en una situación de crisis” dijo en su preludio, para afirmar que “ante esta situación sólo vale el diálogo y el respeto a la legalidad” porque “no queremos ni choque de trenes ni una sociedad catalana fraccionada”.

Con un auditorio en absoluto silencio que no perdía rípio, Gay de Montellà no se arredró por la presencia de Felip Puig, considerado uno de los pilares de CDC que siempre se ha mostrado partidario de la independencia. “El pacto fiscal sigue siendo válido. El modelo actual de financiación está agotado y no sirve. Por eso, Cataluña debe volver a plantear el pacto fiscal” afirmó negando el mayor argumento nacionalista que se sustenta en plantear la independencia porque el diálogo con el estado es imposible. Gay de Montellà continuó “no es de recibo el actual déficit fiscal situado entre 8 y 9 puntos que tiene Cataluña” para matizar “que en la actualidad este déficit no es así, es mucho menor” en una clara referencia a la dependencia de Cataluña de los recursos que vienen de España. El dirigente empresarial remachó en el clavo al afirmar “la solidaridad territorial no puede ser malentendida. No funciona el modelo actual” y por eso “llamo a la negociación entre los dos gobiernos”. “El pacto fiscal es válido, necesario y ha de ser posible y sí no entra en los parámetros constitucionales, los empresarios llamamos al diálogo para cambiar la Constitución”. El presidente de la mayor patronal catalana finalizó su intervención sabiendo que la petición de divorcio de los empresarios con Mas llegaría al destinarlo. En menos de un mes, el 14 de febrero, ese mismo mensaje lo lanzarán todas las patronales catalanes al presidente Mas.

Toni Bolaño es periodista y analista político