Una mayoría de catalanes rechaza una consulta de autodeterminación que no esté autorizada por el Estado y que haya sido suspendida por el Tribunal Constitucional. Sólo el 23% lo apoyaría y otro 25% pide buscar una salida que no pase por un referéndum. Esto, en un contexto nuevo con la revelación de la fortuna oculta por Jordi Pujol en el extranjero, que el 55% cree que afectará el 9-N.

El 45% no quiere saltarse la legalidad
Según un sondeo publicado este domingo por El País, el 45% de los catalanes pide que se respete la legalidad se acate la sentencia del Constitucional contraria a la consulta.

Cada vez son más los que miran a una tercera vía
Cada vez son más los catalanes que defienden una vía que garantice mayores competencias a Cataluña sin declarar la independencia. Esta llamada tercera vía es la opción favorita del 42%, cuatro puntos más que en una anterior encuesta de julio. El 19% es partidario de mantener el estatus actual. Los partidarios de mantener el actual orden de las cosas se mantienen estables con un 19%.

Votantes de Convergència rechazan la independencia
Incluso entre los votantes de CDC hay resistencia a la idea de una Cataluña fuera de España. Sólo el 51% defiende esta opción, y el resto apoya seguir dentro, aunque con nuevas competencias. La opción de una tercera vía es mayoritaria entre los votantes de PSC, ICV, Podemos y Ciutadans. Solo los votantes del PP defienden mantener el actual sistema autonómico.

Solo los potenciales votantes de CiU y ERC se muestran partidarios mayoritariamente de ignorar la sentencia del Tribunal Constitucional y celebrar la consulta pase lo que pase. Acatar la sentencia y negociar una nueva consulta es la opción favorita de quienes piensan votar a PSC, PP, Iniciativa, Podemos, PP y Ciutadans.

El caso Pujol afecta al 9-N
La oposición de una mayoría de catalanes a la consulta se conoce en un nuevo contexto provocado por la revelación de la fortuna de Jordi Pujol en el extranjero. Según El Periódico de Cataluña, el 55% de catalanes cree que este escándalo afectará al 9-N, la fecha de la consulta. El 93% de votantes de CiU califican los hechos de muy o bastante gravesEl 36,6% se siente indignado, el 14%, enfadado y el 28,6% está decepcionado.