Gente esperando para votar en un colegio electoral de Barcelona.



Una vez más la ciudadanía ha sido la que ha dado el mayor ejemplo de convivencia, responsabilidad y civismo. Salvo hechos aislados, según los datos de los organismos que están ofreciendo la información oficial, no hay que destacar incidentes reseñables.

Tal vez el único, y parece buscado por parte de los independentistas -lo decimos por lo bien que les ha podido venir-, es la nota que han dado tres o cuatro personas que han perseguido y logrado su minuto de gloria en televisiones, radios y digitales de aquí y de allá. Para ello, nada mejor que acudir al colegio electoral en el que Artur Mas tiene que depositar su voto, bandera de España en ristre y carteles en los que se leía “Soy catalán y español”.



Los momentos de tensión duraron el tiempo que los escoltas tardaron en desalojar a los famosos esporádicos, que parecían responder más a una apuesta entre amiguetes que a una protesta real. En situaciones así, y en un momento como este con lo que se juega Cataluña y España, tal y como señalaba ayer la periodista y analista de ELPLURAL.COM Margarita Sáenz-Díez a propósito de un titular de La Razón, al frente soberanista le viene muy bien hacer de Mas un nuevo mártir.

La anécdota: las colas
Con seguridad uno de los detalles que más se van a recordar de esta jornada histórica es el de las largas colas para votar, sobre todo durante la mañana. En muchos lugares la demora media para que los electores pudieran depositar su papeleta era de treinta minutos. Sin duda es la escena que sueña cualquier político para un día de comicios. Otra cosa es lo que diga cuando se conozcan los resultados definitivos.

Desde un punto de vista informativo, algunos pensarán que no hablar de incidentes es poco 'gracioso' o escasamente estimulante. Sin embargo, referirse a que una de las frases más repetidas por parte de los catalanes sea “nunca había visto nada igual, tanta gente votando o esperando para hacerlo”, probablemente levante el espíritu democrático en más de uno, excepto en los del minuto de oro.

Barcelona turística
Frente al espíritu que hoy inunda a muchos ciudadanos, en Barcelona no dejan de pasear los turistas. Muchos se interesan por lo que ocurre, por lo histórico y trascendente del día. Otros, la gran mayoría, siguen a lo suyo, es decir, a visitar los lugares emblemáticos de la Ciudad Condal. Al final, como sucede en este tipo de acontecimientos, los turistas que muestran mayor curiosidad son aquellos que en realidad trabajan para medios extranjeros, y también hay unos cuantos cubriendo las elecciones de este 27S.

Votación en familia
Una de las imágenes más repetidas, además de las colas, ha sido la de familias al completo acudiendo a su colegio electoral. Muchos de los pequeños aprovecharon la coyuntura para presumir de cole. Para cumplir con esta obligación democrática aunque no legal, la mayoría ha ido andando, pero también ha predominado el recorrido hasta el destino y regreso en bicicleta.


Volviendo a los famosos por unos minutos. Hay que aclarar que son chicos de la formación ultra Vox que lidera Santiago Abascal. Es evidente que hay logrado su momento de gloria... por lo menos en las redes sociales y por parte de sus escasos compañeros de partido.