Una fuente política catalana resumía así para ELPLURAL.COM lo que Artur Mas ha contado ante el Parlamento Catalán en estas sesiones del Debate de Política General, que es como se conoce en Cataluña el 'debate sobre el estado de la nación': "Mas ha venido a decirnos, 'quiero hacer una consulta, pero la quiero hacer legal, lo que no va a suceder; por lo tanto tendré que convocar unas elecciones que no quiero'... Una situación dramática y que no anuncia nada bueno".

Mas ha tenido que ceder este año..., al menos aparentemente
Lo que esta fuente, de las filas no nacionalistas, venía a expresar era su temor por el cada vez más irreversible camino en el que se adentra el líder de Convergencia. Un camino que podría recorrer unas etapas hace sólo unos meses aún inimaginables. O más exactamente, impensables.

Un 'dibujo' de un futuro al que se aboca Cataluña en las manos de Mas, y que no logra esconder el sólo aparente paso atrás que podría leerse en el acuerdo al que han llegado independentistas y federalistas y que se ha plasmado en la resolución en favor del derecho a decidir que tan sólo se han negado a firmar PP y Ciutadans y que los independentistas han tenido que 'rebajar' para lograr la presencia de los diputados socialistas. Una fuente del PSC con la que ha hablado este periódico llamaba la atención sobre las diferencias entre esta resolución y el mensaje que dejó el año pasado el President catalán. "En 2012 decía que iba a convocar una consulta, aunque fuera ilegal; este año dice que 'o el referéndum será legal o lo habrá'; hace un año hablaba de Cataluña como de 'una nación soberana', éste de 'una comunidad humana', dos conceptos que riman, pero que son muy diferentes, y en la resolución se habla de "la institucionalización de Cataluña", que puede ser muchas cosas, por ejemplo, una Comunidad Autónoma"...

Aparentes avances si se miran en la distancia, pero que esa misma fuente reconocía, no han cambiado la situación de fondo. La apuesta de Más y ERC por la independencia sigue abierta, "y las declaraciones de políticos y los editoriales y las portadas irresponsables de los medios de la derecha españolista no hace sino alimentarla cada vez más ante los ojos de catalanes que preferirían creer que la ruptura no es inevitable".

Mas pondrá fecha para 'su' referéndum antes del escocés
Una vez cumplido con el trámite parlamentario de esta semana, la siguiente gran cita para Artur Mas está marcada en algún lugar del calendario entre este momento y el 31 de diciembre de 2013, día límite para poner fecha al referéndum por la independencia. Una fecha, están convencidos los medios políticos catalanes, que será anterior al 18 de septiembre de 2014 por una razón: esa es la fecha para la votación similar que se va a producir en Escocia, y que previsiblemente va a significar un fracaso para los independentistas. Mal precedente para los nacionalistas catalanes.

Contando con que el Gobierno central no va a 'legalizar' la consulta en Cataluña, Mas seguirá cumpliendo lo que ya ha anunciado formalmente en el Parlamento catalán: ante la imposibilidad de celebrar la consulta, procederá a convocar elecciones plebiscitarias.

Cambio de pareja, fin de un 'adulterio'
Pero antes están las elecciones europeas, donde podría producirse un cambio definitivo de pareja para Convergencia y Mas. En los ambientes políticos y periodísticos de Barcelona va tomando cuerpo el convencimiento de que a estas elecciones, como si se tratara de una 'prueba', de una primera ronda del referéndum, la Convergencia de Mas acudirá no junto a la Unió de Durán i Lleida, sino en una lista conjunta con ERC.

El 'adulterio' en el que se podría decir que vive actualmente el Govern catalán, con Convergencia entregada a Esquerra, aunque 'casada' con Unió, muy posiblemente dejará de ser tal, y el cambio de pareja se formalizará y 'legalizará'. Resultará difícil que tras 'las europeas' del próximo mes de mayo se evite una crisis del actual gobierno de Cataluña, en el que la vicepresidencia y las carteras de Justicia y Agricultura están ocupadas por miembros de Unió.

La posición de las diferentes fuerzas políticas catalanas frente al referéndum
Después, si el mundo se desarrolla conforme a los designios de Mas, sólo quedará establecer fecha para esas elecciones plebiscitarias, que tendría que adelantar el President aunque 'no quiere', y a las que los independentistas acudirán con prácticamente sólo un punto en su programa: al día siguiente de lograr la mayoría proclamarán el estado catalán. Esquerra Republicana y Convergencia apoyarán esa propuesta. Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) están divididos en estos momentos, con los miembros de la familia 'Izquierda Unida' prefiriendo una solución federalista, mientras los 'descendientes' ideológicos del histórico PSUC inclinados al independentismo. En frente, igual de encastillados, PP y Ciutadans. Proponiendo una salida federalista, modificación constitucional incluida, los socialistas del PSC.

La postura por la que apostarían también en la Unió de Durán... y en el mundo económico. Las grandes organizaciones empresariales catalanas, como Fomento, se oponen de manera frontal al experimento nacionalista. Lo mismo que ha hecho el todopoderoso Círculo de Economía.

Lo que saliera de esas elecciones plebiscitarias sería en cualquier caso muy comprometedor. Una victoria de los no nacionalistas produciría grandes heridas en las enormes bolsas de población que salieron, por ejemplo, a la calle el pasado 11 de septiembre. Al contrario, su victoria, obligaría al Estado a realizar movimientos impensables y, desde luego, indeseables.