El exconsejero de Empleo José Antonio Viera no piensa dimitir como diputado en el Congreso, al contrario que sus compañeros de partido y de gobierno Manuel Chaves y Gaspar Zarrías. José Antonio Griñan ya había renunciado a su acta de senador. Según adelanta la cadena SER, Viera "ha decidido no entregar su acta de diputado y ha optado por pasarse al Grupo Mixto argumentando que, según los estatutos internos del PSOE, esta entrega de acta es exigible hasta que no haya apertura de juicio oral". Al igual que la jueza Mercedes Alaya, el juez instructor del caso en el Supremo, Alberto Jorge Barreiro, imputa a Viera por prevaricación administrativa y malversión de fondos públicos. Al resto de aforados les imputa el primer delito, pero no el segundo. Al haber sido consejero de Empleo, Viera sí pudo gestionar directamente partidas de gasto que Alaya y Barreiro consideran ilegales. No es improbable que su decisión de continuar aforado tenga que ver con el hecho de que si su caso pasara a manos de Alaya ésta pudiera tomar contra él medidas similares a las que en su día adoptó contra su sucesor al frente de la Consejería de Empleo, Antonio Fernández, a quien la jueza mantuvo varios meses en prisión hasta que el exconsejero logró reunir, con ayuda de familiares y amigos, la fianza para abandonar la cárcel.

El diputado José Antonio Viera se da baja de militancia en el PSOE sevillano y en el grupo parlamentario socialista en el Congreso, pero no entrega su acta de parlamentario y se va al Grupo Mixto como diputado no adscrito aduciendo dos razones fundamentales: actúa en coherencia con los Estatutos del PSOE que establecen las responsablidades políticas con la apertura de juicio oral y, en segundo término, porque quiere ejercitar hasta el final su derecho a la defensa, confiado en que la Sala segunda del Supremo archive la causa y no tramite el suplicatorio que ha solicitado el juez Alberto Jorge Barreiro.

Según la información de la SER que firma Fernando Pérez Monguió, fuentes del Supremo consideran poco probable que la sala tumbe la exposición razonada del instructor. En cualquier caso –añade la información– hay una consecuencia jurídica inmediata: Viera será juzgado por el Supremo, y no por Mercedes Alaya en el nº6 de Sevilla, y queda por ver que hará el alto tribunal respecto a los tres ex aforados.