El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales, Diego Valderas, ha defendido la necesidad de recuperar la confianza social en la clase política y, para ello, ha ensalzado la honestidad de miles de cargos públicos, delegados sindicales y de todas las "personas que construyen solidaridad frente a los chorizos que han formado una casta de ladrones, saltándonse cualquier norma ética". Como solución, ha apostado por nuevas leyes y un aumento de las medidas de acceso abierto de los ciudadanos a la información para salvar la desafección y permitir una "conciliación de intereses entre los ciudadanos y los gobiernos".

En su conferencia 'Construyendo una democracia digna', organizada por Fórum Europa Tribuna Andalucía, Valderas ha descrito un escenario de crisis política, originada por una crisis económica y un modelo especulativo, y un país "en el que robar a lo grande se ha hecho fácil, cuando debería ser imposible", y ante ello, ha propuesto avanzar en transparencia pública. "Las instituciones y representantes deben ser percibidos como un verdadero palacio de cristal que permita conocer por dónde entra el dinero, cómo se gastan sus impuestos, cuáles son las prioridades de gasto, quiénes son perceptores de dinero público, cómo se ejecuta hasta el último euro y cómo se comportan sus representantes", ha recalcado.

Más leyes
Además de la expulsión del sistema y de las instituciones de "corruptos y corruptores", de avanzar en medidas de transparencia ante la ciudadanía, de mostrar la condena y el rechazo públicos, Valderas ha subrayado otros retos legislativos que contribuirían a este fin, como la aprobación de las leyes de la Cámara de Cuentas, de Altos Cargos y del Defensor del Pueblo, e impulsar el debate sobre una modificación del Código Penal.

Espacio de "codecisión"
Para salvar esa "amplia zanja" que, según el vicepresidente, se ha abierto entre una forma de hacer política y la ciudadanía, además de rendir cuentas, ha considerado que se hace necesario abrir un espacio a la "codecisión". En la actual coyuntura, ha señalado que se hace "inaplazable" transitar de una "superada democracia representativa a una más participativa". El Gobierno andaluz, como ha recordado, ya ha iniciado ese camino con la reciente aprobación del anteproyecto de Ley de Participación Ciudadana, que contempla presupuestos participativos, consultas populares y medidas de información y transparencia.