No hubo juego sucio del alcalde en las últimas municipales en El Coronil. Ni hubo compra de votos ni nadie ofreció a ningún vecino contrato alguno a cambio de su papeleta y las de su familia.

Así lo ha certificado ahora el Juzgado número 1 de Utrera, que ha considerado “falsa e inventada” la denuncia interpuesta en mayo del año pasado, días antes de las elecciones, por un vecino contra el candidato y entonces alcalde socialista, Jerónimo Guerrero, que acusó al Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) y a su líder y actual diputado de Podemos, Diego Cañamero, de estar detrás de la denuncia.

Frases suprimidas

La juez respalda con su archivo el criterio de la propia Fiscalía, que tras su investigación descartó que hubiera habido delito electoral. El Ministerio Público consideraba que en la cadena de mensajes de Whatsapp entregada como prueba fueron “suprimidas frases” y había "contestaciones que no se corresponden con la pregunta anterior e indicios suficientes de manipulación".

El exalcalde ha declarado ahora que aquella falsa denuncia fue "decisiva" para que su formación perdiera los comicios locales. "Desde el PSOE de El Coronil nos congratulamos de esta decisión judicial, aunque estamos convencidos de que esta denuncia y su correspondiente ruido mediático fueron decisivos para que el PSOE de El Coronil perdiese las elecciones municipales por tan solo 60 votos", ha señalado Guerrero en un comunicado. Las elecciones tuvieron lugar el 24 de mayo y la denuncia se puso coincidiendo con el inicio de la campaña electoral.

El pueblo de los empates

Se da la circunstancia de que El Coronil, un municipio de la Sierra Sur sevillana, es un histórico feudo del movimiento jornalero donde ya fue alcalde el actual diputado de Podemos por Jaén, Diego Cañamero. En las elecciones de 2015, donde se elegían 11 concejales, PSOE y Ganemos empataron a 5 aunque la formación morada logró 65 votos más que los socialistas: 1.386 frente a 1.321. El concejal número 11 lo obtuvo el Movimiento Alternativo de Izquierdas (MAI), que ante el empate dejó que gobernara la lista más votada, si bien sus posiciones muy críticas con la gestion de Guerrero ya auguraban que, incluso si este hubiera ganado en votos, el MAI le habría dado la Alcaldía a la marca local de Podemos.

No era esta, por cierto, la primera vez que las dos principales formaciones de la izquierda empataban en un pueblo donde los votos de derechas son insignificantes: 53 sumó el PP en las últimas municipales. Ya en 1987 la candidatura de Cañamero (CUT-BAI) empató a votos con el PSOE y la Alcaldía se decidió mediante sorteo.

Pruebas falsas

En su comunicado, Guerrero señala que la decisión judicial le da la razón cuando aseguraba que la denuncia "no tenía otro interés que el de perjudicar las perspectivas electorales de esta candidatura socialista". La persona denunciante, recuerda Guerrero, "fue animada por otros a inventarse esta denuncia, manipulando conversaciones telefónicas y aportando pruebas falsas".

En plena campaña, la Fiscalía abrió diligencias de investigación contra Guerrero por un posible delito electoral ya que habría pedido, según la denuncia, a un vecino y a sus padres que lo votaran a cambio de tres meses de trabajo en el PER. Ya entonces el alcalde dijo que la denuncia era un montaje y que el intercambio de mensajes por whatsapp difundido por el denunciante, José Manuel Casado, lo mostraba bien a las claras porque “había sido manipulado”.

Una conversación manipulada

Así contaba Guerrero los hechos: "Me envió un mensaje de whatsapp en el que me decía que aceptaba mi oferta de un trabajo a cambio de su voto". Según el alcalde, el denunciante suprimió sus respuestas para que pareciera que había sucedido algo que en realidad nunca sucedió. Por eso, Guerrero denunció a su vez al vecino por difamación.

La edición andaluza del diario El Mundo recogía en estos términos la versión del denunciante: “El alcalde –contaba Casado al periódico– le ofreció un mes de empleo a cambio de su voto y el de sus padres. Aquella conversación continuó tiempo después a través del whatsapp. Según la versión del denunciante, el alcalde llegó a prometerle tres meses de trabajo y hasta se ofreció a darle los sobres con los votos que debían depositar él y sus padres en las urnas el próximo domingo. ‘Yo no sé manipular un whatsapp’, asegura José Manuel Casado”.