Al fin llegó el gran día, pero fue solo para políticos, no para el público, como sí ocurriera en aquel lejano 1969 en que se inauguró un puente de Carranza repleto entonces de vecinos. A los gaditanos, muy amantes de lo suyo, no les ha gustado demasiado ese formato tan descarnadamente institucional. En todo caso, ocho años y 511 millones después, el 'puente de La Pepa' es ya una realidad. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, han presidido el acto de inauguración del segundo puente sobre la Bahía de Cádiz, bautizado oficialmente con el nombre de puente de la Constitución de 1812, y que supone "una obra de ingeniería de talla mundial", ha dicho el presidente, ajustándose a la realidad pero dando también satisfacción a la arraigada tendencia gaditana a la exageración. Sí ha asistido finalmente al acto el alcalde de Cádiz, pero no el de Puerto Real, ambos de Podemos. La tardía invitación recibida desde el Ministerio de Fomento y el hecho de haberse enterado por los periódicos de la fecha de la inauguración molestó profundamente a ambos regidores. UN PUENTE Y DOS ALCALDES Jose María González aceptó las excusas del Gobierno, pero no así Antonio Romero, muy crítico con "la exclusión absoluta en este acto de la ciudadanía, que es la verdadera protagonista de la puesta en marcha del puente". Al regidor de Puerto Real tampoco le convence demasiado una obra que atribuye a "la megalomanía del Partido Popular" y que, por si fuera poco y pese a haber costado más de 500 millones, "dista mucho de solucionar los problemas de movilidad de la Bahía de Cádiz". Tras un recorrido en autobús por el puente partiendo desde Cádiz, el acto comenzaba hacia las doce en medio del tramo atirantado. Los tiempos no están para tirar cohetes, y el Gobierno central ha diseñado un acto muy austero cuya única largueza ha sido la instalación de dos pantallas que mostraban los sucesivos avances de una obra que, durante sus dos últimos mandatos, fue el gran talismán de la alcaldesa popular Teófila Martínez, aunque finalmente no ha podido inaugurarlo al haber sido desalojada del cargo en mayo pasado. ¿DA IGUAL QUIÉN CORTE LA CINTA? Ha intervenido en primer lugar presidenta de la Junta, Susana Díaz: "Da igual quien corte la cinta, esta infraestructura es fruto del trabajo de todas las administraciones", ha dicho en son de paz la líder andaluza, a quien también en son de paz le ha seguido el discurso del presidente del Gobierno. La presidenta no ha dejado, aun así, dejar pasar la oportunidad de hacer una referencia al desempleo, que tan dramáticamente castiga a la provincia: "Cádiz necesita otro puente, el del empleo y las oportunidades". También ha pedido al presidente, al alcalde de Cádiz, José María González,  y a todas las administraciones que "seamos capaces de responder en una etapa como esta, donde los ciudadanos necesitan colaboración, concordia y diálogo". No parece pensar lo mismo de las cintas Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno ha preferido un tono más patriótico utilizando expresiones como que la obra inaugurada es "una infraestructura señera en España y en Europa", que los españoles siempre fueron "constructores de puentes" o, ya en clave más prosaica de elecciones catalanas, que la nueva obra es ejemplo de cuán "grandes logros" pueden alcanzar los españoles cuando edifican "sobre pilares de entendimiento y de concordia". LOS DATOS DE LA OBRA Según ha informado el Ministerio de Fomento, el puente de la Constitución de 1812 es el segundo puente marítimo de mayor gálibo vertical del mundo --69 metros de gálibo--, después del puente de Verrazano Narrows de Nueva York, y por delante del Puente Golden Gate de San Francisco, que tiene 67 metros. Además, es el tercero en Europa de mayor luz de vano principal (540 metros), después del Puente de Normandía en Francia y del Puente Rion Antirion en Grecia. La obra consiste en un tramo de autovía, en su totalidad de nuevo trazado, con dos carriles por sentido y una plataforma reservada al tráfico tranviario. Constituye una segunda entrada a Cádiz desde la AP-4, reforzando el primer e histórico acceso por el puente de Carranza, inaugurado en 1969. La longitud total de la obra es de 5.001 metros, desde su inicio en Cádiz hasta su término en Puerto Real. Más del 80 por ciento de toda la longitud del tramo se desarrolla en forma de puente o viaducto. El viaducto sobre la bahía tiene 3.157 metros de longitud, lo que le supone ser el puente carretero más largo construido en España. La Luz del tramo atirantado es también la mayor del país y la tercera de Europa en su tipología de estructura. Entre otras cuestiones, cabe destacar que el puente posee un tramo desmontable entre las pilas nueve y diez para permitir el eventual paso de embarcaciones cuyo gálibo vertical sea mayor de 69 metros. Este tramo es el de mayores dimensiones del mundo en su tipología y está ejecutado enteramente en acero.