José Torres Hurtado (PP) volverá a ser alcalde de Granada por cuarto mandato. Lo será gracias a Ciudadanos, que anoche, después de muchas idas y venidas, terminó de deshojar la margarita y se comprometió con su abstención a darle la Alcaldía al PP. El desenlace estaba cantado pese a los coqueteos de Ciudadanos con el PSOE. Luis Salvador, un exsocialista que ahora lidera C’s en Granada, mantuvo hasta el último momento su exigencia de pedir la cabeza de Torres Hurtado para apoyar al PP. Y cuando ya era obvio que Torres Hurtado no aceptaría sus condiciones, Luis Salvador decidió ceder y aparcar hasta noviembre el debate sobre la retirada de Torres Hurtado del escenario municipal. No le quedaba otra. Ni a él ni al PP. En la maniobra de derribar a Torres Hurtado hubo un error de cálculo. Quienes conocen al alcalde saben que es un tipo cabezota, que no iba a aceptar marcharse del Ayuntamiento por la puerta de atrás ni con la amenaza de que el PP pudiera perder el gobierno municipal. Por eso, no se entiende que Ciudadanos exigiera su renuncia de una manera tan burda y que reculara a última hora después de una comida entre el alcalde en funciones y el líder de Ciudadanos. A su vez, Luis Salvador mantiene excelentes relaciones con el presidente del PP, Sebastián Pérez, que sería el alcalde de Granada, su gran sueño, tras la renuncia de Torres Hurtado. Puede que en el mes de noviembre se cumpla el deseo del presidente del PP de ser alcalde. Porque a Torres Hurtado le han puesto fecha de caducidad. En noviembre, coincidiendo con las elecciones generales, le buscarían una salida más digna y tendría que marcharse. Eso es lo que parece haber pactado Torres Hurtado con su partido y con C’s. Ayer, al anunciar el pacto entre el PP y C’s, el secretario general de los populares de Granada afirmó que Torres Hurtado “cumplirá con su palabra”. “Él ya lo ha dicho, si no se produce ningún movimiento antes de las elecciones generales, volveremos a hablar. No se nos va a olvidar”, dijo Luis Salvador al justificar su decisión de abstenerse para permitir que el PP gobierne el Ayuntamiento de la capital. A escasas horas de celebrarse la sesión de investidura, Torres Hurtado ha dejado de ser el gran escollo que suponía para C’s apoyar al PP. En las semanas de supuesta negociación, Ciudadanos no ha hablado de proyectos, sino de nombres. Su condición inicial para apoyar al PP fue pedir la cabeza de Telesfora Ruiz, la concejal de Movilidad. Después puso el listón más alto y pidió la de Torres Hurtado. “Será el único responsable de que el PP pueda perder la ciudad de Granada”, llegó a decir Luis Salvador. A última hora, el líder de C’s y el PP granadino tuvieron que cambiar la hoja de ruta para permitir que Torres Hurtado asuma el bastón de mando por unos meses y se marche por la puerta grande.