Las relaciones eran muy tensas. La Junta de Andalucía y particularmente su presidenta, Susana Díaz, está siendo inflexible con cualquier atisbo de corrupción. El Gobierno andaluz y sus decisiones de que se llegue hasta el fondo sobre supuestas facturas irregulares, el impulso decidido a que se investigue todo lo anómalo derivado de los cursos de formación y las iniciativas adoptadas para la devolución de dinero, han hecho que la cuerda se haya roto.

Harán el vacío a los actos de la Junta
La UGT andaluza ha decidido romper relaciones con la Junta de Andalucía y ello tendrá su plasmación en la inasistencia a actos institucionales de la administración autonómica así como el no acudir a actos de los dos partidos del Gobierno, PSOE-A e IU. Alegan desde el sindicato para tomar esta decisión tan radical que un supuesto "trato injustificado e inmerecido" del Gobierno andaluz.

Puede endurecerse
La duración de esta actitud es "sine die" aunque de seguir así la Junta podrá "endurecerse" no descartando incluso adoptar "medidas judiciales". El sindicato toma esta decisión ante el “trato injustificado e inmerecido” que dice que está recibiendo del Gobierno andaluz tras esa reclamación por “presuntas irregularidades”.

“No ser los palmeros de nadie”
Este acuerdo ha sido adoptado por unanimidad en el consejo extraordinario del sindicato. Todas las federaciones apoyaron la propuesta de la "ruptura de relaciones" para “no ser los palmeros de nadie”. “No queremos ser el chivo expiatorio para lavar la cara ni para tapar las vergüenzas a la Junta porque no vamos a permitir que su ineficacia e inoperancia la pague UGT”, mantiene el sindicato. A los dobles militantes se les comunicará que ante la duda se alineen preferentemente con UGT