UGT-A afronta prácticamente dividida el comité del 9 de enero entre las posturas a favor de constituir una gestora que desemboque en un congreso extraordinario, tras la dimisión del secretario general por presuntas irregularidades en la gestión, o nombrar a un nuevo secretario general de consenso.

Algunas federaciones más proclives a constituir la gestora
La crisis de UGT-Andalucía abierta a raíz de las investigaciones judiciales sobre el supuesto desvío de fondos de formación, que han derivado en el registro de dos sedes sindicales -Sevilla y Córdoba-, han acrecentado las voces partidarias de una regeneración total que pasa por una nueva ejecutiva elegida en un congreso extraordinario. Algunas federaciones, como el metal, enseñanza, transporte y comercio, son más proclives a constituir una gestora para que dirija la organización hasta la celebración de un congreso extraordinario, en el que se elija a una nueva dirección regional. Sin embargo, otras federaciones, encabezadas por la de Servicios Públicos, se inclinan por elegir a un nuevo secretario general de consenso en el comité del jueves para evitar la paralización de la actividad durante varios meses que supone la convocatoria de un congreso extraordinario.

Se necesita el apoyo de los dos tercios
El comité extraordinario, integrado por 120 miembros, analizará el jueves la situación interna de la organización sindical tras la dimisión de Francisco Fernández Sevilla el 19 de noviembre pasado a raíz de las investigaciones judiciales sobre presuntas facturas falsas para desviar fondos de formación a otros fines. El nombramiento de un nuevo secretario general -ahora está en funciones el responsable de Organización, Manuel Ferrer- necesita el apoyo de dos tercios de los miembros del comité y en caso de que no obtuviera ese respaldo se constituiría una gestora, que en el plazo de unos meses tendría que convocar un congreso extraordinario.