Los sindicatos CGT, CCOO y UGT, representados en el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera , han asegurado este viernes que "vamos a ganar la guerra", tras la carga policial desplegada a las puertas del Consistorio jerezano durante la celebración de un Pleno en una multitudinaria protesta de más de 200 trabajadores municipales para reclamar el pago de sus salarios.

"Invita a las fuerzas de seguridad a sacar las porras"
En declaraciones a los periodistas, los sindicalistas han acusado a la alcaldesa jerezana, María José García-Pelayo (PP) de "superar los registros" e "invitar a las fuerzas de seguridad a que saquen las porras" en vez de recibirlos, tras la negativa de la regidora popular de reunirse con los representantes de las fuerzas sindicales, después de los momentos de "tensión" vividos a las puertas de la institución municipal.

Llamamiento a la unidad
En este sentido, tras hacer un llamamiento a la "unidad", han anunciado una reunión para el próximo lunes de junta de personal y comité de empresa para "preparar la estrategia" que adoptarán la semana que viene para exigir el pago de sus nóminas, después de sigan sin cobrar la paga extra y que aún no se haya completado la totalidad de la de diciembre tras dos ingresos de 325 y 800 euros.

"Se le está yendo de las manos"
En su opinión, a la alcaldesa de Jerez "se les está yendo este conflicto de las manos" y, por ello, le han reprochado su "respuesta" ante una protesta "pacífica", tras avisarle de que "hay muchas familias que están realmente desesperadas y que están dispuestas a hacer cualquier barbaridad".

Dos días encerrados
Los momentos de "tensión" se han producido después de que las trabajadoras de Acasa abandonaran el Pleno monográfico celebrado para analizar su situación y a las puertas del Ayuntamiento se concentraran de 10,00 a 11,00 horas un día más agentes de la Policía Local (SIP), trabajadores del Consistorio jerezano y empleadas de Limasa, cuyo comité de empresa lleva dos días encerrado en su centro de trabajo como protesta a los impagos.

Evitar una entrada de manifestantes
Tras comenzar un segundo pleno ordinario, los grupos de la Corporación se han visto obligados a interrumpirlo en varias ocasiones y acelerar su terminación ante el ruido de las bocinas, los petardos y los gritos de la plantilla, lo que obligó a los agentes de la Policía Local a cerrar las puertas del Ayuntamiento para evitar la entrada de manifestantes.

Impactos de porras
Acto seguido, agentes antidisturbios se han desplazado hasta las puertas del Ayuntamiento y han cargado contra los manifestantes hasta en dos ocasiones, en intervenciones en la que han disparado gomas al aire y de la que se han quejado las trabajadoras de Acasa, tras denunciar que al menos cuatro compañeras han recibido "golpes" cuando estaban "hablando" y tienen "señales en el cuerpo" debido a los impactos de las porras y los escudos.

"Sólo pedimos nuestro sueldo"
En declaraciones a los periodistas, los manifestantes -que han colocado una nevera vacía delante del Ayuntamiento con cartelería aludiendo a los recibos que no pueden pagar- se han quejado de haber sido tratados "como delincuentes", tras reivindicar que son trabajadores "que sólo pedimos nuestro sueldo".