Agrio debate de nuevo entre Susana Díaz y Teresa Rodríguez en la sesión de control del Parlamento de Andalucía. La doble vara de medir las corrupciones propias y ajenas ha centrado el intercambio de argumentos y reproches entre ambas dirigentes, que en algún momento rozaron el terreno personal, como cuando la líder de Podemos le espetó a Díaz que adónde iría cuando dejara la política, porque ella regresaría a la Educación Secundaria, de la que es profesora. La presidenta replicaba que sabe "de dónde" viene, "dónde" vive y "a quién se debe". Con el caso Errejón saltaron las chispas más visibles del cruce de espadas de las dos líderes. Como se sabe, el juzgado de Instrucción número 13 de Málaga acordó esta semana el archivo de las actuaciones iniciadas a raíz de la querella presentada por el sindicato Manos Limpias contra el 'número dos' de Podemos por su relación laboral como investigador en la Universidad de Málaga a las órdenes de un profesor también dirigente de Podemos. 'NO TENÍA NI DÓNDE DIMITIR' Al hilo del tema concreto de Errejón, Rodríguez defendió que éste "ni fue imputado ni tenía responsabilidad pública". "Chúpate esa, no tenía ni de dónde dimitir la pobre criatura", le espetó en un momento determinado a la presidenta, a la que también recordaba que, "hablando de cobrar sin trabajar", "presuntamente había un director del Centro Andaluz del Flamenco que no sabía que era y cobraba por ello". La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, afeó la "doble moral" de Podemos con respecto a los comportamientos reprochables de los cargos políticos y subrayó que el 'número dos' de esta formación, Íñigo Errejón, es dibujado "como un santo" pero que "si fuera militante socialista, sería un demonio". "Aplican el ancho del embudo, lo que vale para Errejón no vale para otros socialistas", ha dicho la presidenta andaluza en la sesión de control al Gobierno andaluz, donde que ha acusado a la secretaria general de Podemos en Andalucía de pedir que otros responsables políticos fueran apartados ante casos de supuestas irregularidades mientras estas eran investigadas pero no hacer la misma reclamación con Errejón y su beca en la Universidad de Málaga. 'EL SUELDO A CASA SIN TRABAJAR' En contraposición a esa actitud, la también secretaria general del PSOE-A se ha referido a que los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, pese a que "no se han llevado ni un euro son personas inocentes", ya no están en sus cargos y, en esa línea, ha reprobado "moralmente" el comportamiento de Errejón. "Quizás penalmente no tenga ninguna responsabilidad, lo respeto, pero si su modelo es que le manden el sueldo a casa sin trabajar, evidentemente yo no lo reivindicaré, igual que aquellos que agreden a otros representantes públicos porque discrepen", ha dicho Díaz en alusión al exconcejal de Jaén en Común, Andrés Bódalo, que agredió a un concejal socialista de Jódar y que está encarcelado por ello. Díaz volvió a desempolvar el caso Aznalcóllar, archivado por la justicia después de que la oposición tratara como culpables a los responsables políticos inicialmente imputados. La presidente pidió a Rodríguez que, por "un mínimo de decoro y ética", pida "disculpas" y "rectifique" al buen número de empleados públicos, delegados y cargos socialistas sobre los que "difamó", entre ellos, ha citado a la directora de Minas, la expresidenta del Puerto de Huelva, los delegados de Medio Ambiente en Granada o Almería o directores del SAE, entre otros. 'CUANDO TENGA SU EDAD...' "Cuando tenga su edad volveré a ser profesora de Educación Secundaria", le había dicho con anterioridad la parlamentaria del partido morado para ejemplificar su reclamación de que se reduzcan los privilegios de la clase política y para defender que la limitación de mandatos es una forma de volver a comprometerse con los ciudadanos y "una buena idea para recuperar confianza y que nos parezcamos a nuestros representados". En la misma línea, la líder andaluza de Podemos ha reclamado a la Junta un "punto de inflexión" en la actuación contra la corrupción para que "la política no se siga pudriendo en la boca de la gente", que "piensa que estamos aquí para vivir del cuento" y "se recupere" como herramienta para resolver sus problemas.