Guarrería. Fango. Robo. Alcantarilla de podredumbre. Soflamas chavistas. Cortijo que apesta. Teatrillo. Menciones a ETA y el GRAPO. Hacía tiempo que en el Parlamento de Andalucía no se escuchaba un tono tan bronco que llegó a bordear lo insultante. Aunque quien empezó fue Teresa Rodríguez utilizando expresiones de una aspereza que traspasaba todas las líneas rojas de la cortesía parlamentaria, su interlocutora Susana Díaz no se quedó manca en su defensa, que más bien fue un ataque en toda regla. Cada nuevo enfrentamiento parlamentario entre Díaz y Rodríguez parece superar al anterior. Cada vez que ambas miden el alcance de su artillería verbal en una sesión plenaria, se agranda un poco más la distancia, ya abismal, entre el PSOE y Podemos. Los puentes entre ambos partidos están completamente rotos en la comunidad desde hace tiempo, concretamente desde el fracaso de las negociaciones de investidura, en la primavera de 2015, pero aun así los tambores de guerra no se resignan al silencio. Periódicamente suena con furia el tableteo de las ráfagas disparadas desde una y otra ribera de la izquierda andaluza. Los enfrentamientos, habitualmente muy duros, entre Susana Díaz y el líder conservador, Juan Manuel Moreno, se están quedando en esgrima de salón comparados con el ensañamiento dialéctico que se viene observando en los choques entre las líderes del PSOE y de Podemos. CORTIJOS Y SOFLAMAS La portavoz de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, criticaba este jueves que "el cortijo apesta a corrupción". En realidad, no dijo 'apesta', sino que dijo 'a-pes-ta-', separando claramente las sílabas del tiempo verbal en presente de indicativo para así enfatizar lo insoportable del hedor de la corrupción en Andalucía. A ello, la presidenta del Ejecutivo andaluz, Susana Díaz, respondió rechazando las "soflamas chavistas" de la formación morada y explicándole que lo que ocurre en las votaciones del Parlamento –en alusión a una derrota de Podemos en la sesión del miércoles– es el resultado de la "libertad y democracia", una libertad, señaló en alusión a Venezuela, "que ustedes reivindican pero que ocultan para aquellos que necesitan la misma libertad y la misma democracia en aquellos países donde el tiempo nos dirá si han ayudado mucho a su gobierno en Cádiz y a su partido allí donde están representados". En un debate muy subido de tono entre ambas dirigentes durante la sesión de control al Gobierno de la Junta, la líder de Podemos le reprochó a la socialista que desde que tomó posesión del cargo "tres cargos han dimitido y otros tres han sido imputados por casos de corrupción, por robar a los andaluces", además de aprovechar su intervención para echarle en cara el voto contrario de los socialistas a la ley de Atención Temprana. En este sentido, la presidenta de la Junta le espetó que lo que ocurrió en la votación de esa proposición de ley fue el resultado de la aritmética parlamentaria, mientras que Rodríguez le exigía que presentara una modificación presupuestaria, después de que el miércoles C's anunciara que el presupuesto para atención temprana se triplicaba en esta legislatura, "y que no lo reparta como repartía las licitaciones el alcalde socialista de La Algaba". Aludía aquí la dirigente de Podemos a las palabras del regidor, contenidas en una grabación ya en manos del juez, según las cuales el Ayuntamiento de la localidad sevillana otorgó un contrato de obras de 140.000 euros al padre de una militante socialista porque 'le pasó por su polla'. LOS ANTECEDENTES DE LA BATALLA Y es que Teresa Rodríguez llegaba encendida a la sesión de control del jueves por lo sucedido en la jornada plenaria del miércoles, donde Podemos estaba seguro que lograr la luz verde parlamentaria a esa proposición de Ley de Atención Temprana, que inicialmente contaba con el apoyo del PP e Izquierda Unida pero también de Ciudadanos, pese a que respalda al Gobierno. Habría sido una derrota política para el PSOE y personal para Díaz, pero esta desbarató los planes de Podemos convenciendo al partido naranja de que votara en contra de la iniciativa morada, y ello a cambio de mejorar presupuestariamente las partidas destinadas a la atención a niños con autismo o síndrome de Down. De hecho, Díaz se empleó a fondo para evitar su derrota parlamentaria: durante cerca de tres horas se reunió en el Palacio de San Telmo con la diputada de Ciudadanos Marta Bosquet hasta convencerla de que cambiara el sentido del voto de su partido. LENGUAJE TABERNARIO La presidenta reprobó la actitud de Teresa Rodríguez, a la que censuró que "recurriera al fango" con sus críticas al Gobierno andaluz, "insultando y usando un lenguaje tabernario en un espacio político como el Parlamento". Los andaluces, se defendió Díaz, "saben quién es su presidenta, lo que hace o lo que tiene en su casa". Y atacó echando mano de informaciones que no siempre pasaron la prueba del contraste periodístico: "También saben lo que usted hace cuando están al frente de las instituciones: comprar material para una campaña, pagar guateques con los compañeros o pagar multas con el dinero de todos los ciudadanos (...) aplíquese en su casa las lecciones de honestidad y la honradez". La presidenta Díaz estaba ya embalada en su réplica a Rodríguez, cuyo partido "justifica la agresión a un miembro del PSOE por su candidato en Jaén, dice con descaro que se explique si la policía entregaba droga en el País Vasco para no investigar a ETA o incluso ampara a aquellos que en su partido han dicho que es lamentable que ya exista el Grapo para dar su merecido a la Policía". La socialista ha dicho a Rodríguez que "los nueve millones de votos que representa el PSOE-A se merecen más de lo que ha sido su intervención en esta Cámara" y le ha recordado que "sus votos no son de mejor calidad que los míos" y que "porque chille haciendo teatrillo, no va a tener más razón". Previamente, Rodríguez le había dicho a Díaz: "Andalucía no es suya". "Ni suya tampoco", replicó la presidenta. 'NO ME IMPORTA NADA' Susana Díaz dijo no estar dispuesta a permitir "lecciones de nada" de Podemos y recalcó que no le importaba "nada" no haber contado con su apoyo en la investidura: "No iba a permitir que pusieran de rodillas a la presidenta de nueve millones de personas. Por eso no tuve su apoyo, y ¿sabe qué? No me importa". La dirigente de Podemos le reprochó a la presidenta que, después de que fuera rechazada la ley de atención temprana con el voto contrario del PSOE-A y de C's, "uno de sus diputados le pidió a los asesores de comunicación que buscaran la forma de contrarrestar la guarrería que se les iba a echar encima tras bloquear esa ley, pero si hablamos de corrupción y de la Junta no hay estrategia comunicación que pueda contrarrestar tanta guarrería". Y añadió que "en vez de hablar de la podredumbre de la Junta" le gustaría abordar las leyes que han presentado Podemos en la Cámara, pero "negándose a tramitar leyes no nos dejan trabajar". DIMITIDOS E IMPUTADOS Rodríguez ha advertido que, con tres altos cargos dimitidos y otros tantos imputados desde que es presidenta, "Susana Díaz va camino de superar a sus antecesores, una tarea difícil"; al tiempo que le ha reprochado que haya aforado a tres cargos investigados "para protegernos de la justicia ordinaria". Así, le ha reclamado que "por higiene democrática" los destituya hasta que se demuestre su inocencia "para no volver a someter a andaluces a la vergüenza de ver altos cargos de la Junta sentados en el banquillo otra vez". "La corrupción nos hace perder recursos por su alcantarilla de podredumbre", ha agregado. Y es que, según los datos expuestos por la portavoz, "los andaluces perdemos 4.000 millones de euros al año por culpa de la corrupción", quien ha ampliado su crítica por esta lacra también al PP pues "a los españoles nos cuesta 90.000 millones al año". Tras asegurar que no duda que Díaz "no se haya metido ni un euro en su bolsillo", le ha dicho que "su pecado es ser mujer de partido y proteger a los suyos", por lo que le ha exigido ser "dura y contundente contra la corrupción" y que sea "la presidenta de los andaluces, y no una mujer de partido".