El socialista José Entrena Ávila (Villanueva Mesía, 1961) llegaba el año pasado a la Presidencia de la Diputación de Granada merced a un pacto con Ciudadanos e Izquierda Unida, que votaron favorablemente su investidura, mientras que la marca granadina de Podemos se abstenía. Los tres grupos han votado juntos en no pocas ocasiones con el Partido Socialista, lo que a su vez ha hecho más evidente el aislamiento político del Partido Popular, que gobernó la institución en la anterior legislatura. Su largo entrenamiento como alcalde de un pueblo pequeño como Villanueva Mesía, de apenas 2.000 habitantes, es en principio un buen aval para dirigir una institución hoy en entredicho pero cuya principal razón de ser es precisamente prestar servicio y apoyo a las localidades más pequeñas. Y en Granada son abrumadora mayoría. ¿Sigue vivo en su partido el debate sobre la pertinencia de la Diputaciones? En general el debate está vivo, aunque es verdad que en nuestros congresos hemos hecho una apuesta por las diputaciones, aunque luego hay unas minorías en el partido que están defendiendo lo contrario. ¿Están fundados los reproches a la Diputaciones? En parte sí. Ahora está saliendo lo del expresidente de la Diputación de Valencia, hace año y medio hablamos del de Castellón con el aeropuerto sin aviones… Ahora bien, porque una institución se gestione mal, porque haya políticos coyunturalmente que hayan sido unos irresponsables, no se puede poner en cuestión la institución. La institución está para lo que está, ahora, si para lo que está se desvirtúa y se dedica a otras cosas que no son a las que se tiene que dedicar, obviamente se pone en cuestión. ¿No es el caso de la de Granada? La Diputación Provincial de Granada, en el momento en que se dedique a garantizar los servicios públicos de competencia municipal, nuestros ayuntamientos pequeños no la van a poner en cuestión. El tema es si es necesario lo que hacemos, y nosotros entendemos que sí. ¿Usted no mira el carné del alcalde que viene a pedir ayuda? Si a mí un alcalde viene diciéndome que se le ha quemado la bomba del pozo que le garantiza el abastecimiento de su pueblo, me da igual de qué partido sea: su pueblo tiene que tener abastecimiento. ¿Si el presidente de la Diputación manda más, entonces los alcaldes mandan menos, y viceversa? No, a mí los alcaldes me dan más poder, en el momento en el que los alcaldes son copartícipes de mis decisiones, yo como presidente, que al final ejecuto las decisiones que tomamos de manera colectiva, soy más poderoso porque se me recrimina menos y se me critica menos si tengo mucha gente detrás que ha sido copartícipe en la toma de decisiones. Tengo más poder, no tengo menos poder. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]“En el PSOE, llevamos veinte años diciendo que tenemos que analizar qué nos pasa en las grandes ciudades”[/cita] Su partido no obtuvo mayoría para gobernar en solitario. ¿Fue complicada la negociación para formar gobierno? Sinceramente, requirió tiempo, porque es un apoyo basado en dos cuestiones fundamentales. Una, en los objetivos políticos y en los programas y otra en la confianza. Sabíamos que con el PP no teníamos nada que hacer, pero había otras tres formaciones: Ciudadanos, Vamos Granada (que es Podemos) e Izquierda Unida. Tuvimos nuestras reuniones, buscamos los puntos de encuentro, había otros de desencuentro con Vamos Granada que decidieron abstenerse en la investidura y Ciudadanos e Izquierda Unida nos apoyaron. No fue difícil y la situación que tenemos la veo interesante y positiva. ¿Gobernar en solitario aunque con apoyos externos no es complicado? Aunque estemos gobernando solos, necesitamos del consenso de otras formaciones políticas y con eso conformamos una mayoría más amplia y unas voluntades que se conforman desde distintos puntos de vista, nos enriquecemos unos de otros. Hay cuestiones que vamos a poner en marcha que a mi gobierno no se le habían ocurrido. Como se entere Felipe González de que se apoya en Podemos… Vamos Granada sí están apoyando la gran parte de los temas, y es verdad que nosotros somos sensibles a las inquietudes de este grupo en su iniciativas políticas. Me imagino que en muchas comunidades autónomas en las que estamos gobernando con esta formación o en algunos ayuntamientos, habrá más dificultades o menos y nos llevaremos mejor o peor, pero la realidad es que son formaciones que están ahí. Fue compleja la negociación de la investidura, pero reconozco que está siendo relativamente fácil la convivencia de las formaciones en esta institución. La Diputación de Granada ha creado un órgano novedoso llamado Consejo de Alcaldes. ¿Qué es y para qué sirve? Es un órgano asesor del presidente de la institución a la hora de llevar las grandes políticas y de garantizar el cumplimiento de las competencias municipales en los pequeños pueblos, competencias propias tenemos pocas y por eso se pone en cuestión la existencia de la institución. ¿Y por qué ahora ese Consejo? Surge ahora el Consejo de Alcaldes porque muchas veces las diputaciones tomamos decisiones pensando que somos una administración superior a la de los ayuntamientos y eso entra en contradicción con el deseo y con la voluntad de los ayuntamientos de la provincia. En definitiva, el Consejo de Alcaldes es una garantía de que aquí se va a trabajar con los parámetros de la nueva política que es lo que defendemos. [cita alineacion="derecha" ancho="50%"]"Fue compleja la negociación de la investidura, pero está siendo fácil la convivencia de las distintas formaciones"[/cita] ¿Podría poner un ejemplo para que se le entienda mejor? Podemos poner muchos ejemplos: en el Plan de Obras y Servicios de la Diputación, los alcaldes quieren tener la posibilidad de contratar ellos esa obra, hacer de manera directa las contrataciones de desempleados… Nosotros como Gobierno de la Diputación Provincial defendemos esa autonomía municipal y esa capacidad que tienen los alcaldes y alcaldesas de decidir sobre sus propias competencias. ¿Cómo se configura el órgano? Hay una distribución de alcaldes de toda la provincia, garantizando que hasta los pocos alcaldes independientes que hay en la provincia de Granada tengan su representación. Hay representación incluso de las entidades locales autónomas… Lo que queremos es escuchar su opinión sobre las propuestas que le hacemos, que ellos nos hagan otras y que la conformación de la política de la Diputación sea del encuentro entre ellos, que están al pie del terreno, y nosotros. Debemos ejercer el municipalismo, en una provincia como esta que tiene 172 ayuntamientos y 9 entidades locales autónomas. Ustedes han creado la figura del Defensor del Parado. ¿Sirve para algo? Mirando en la prensa en general los comentarios a esta propuesta, la mayoría eran negativos. Es un cargo honorífico que no tiene ninguna remuneración, pero bueno, la reacción a priori ha sido negativa. ¿Quizás porque el empleo no es competencia de la Diputación y no es mucho lo que puede hacer al respecto? Los parados vienen a la puerta de los alcaldes, todos los días. Ni siquiera vienen al presidente de la Diputación ni a la presidenta del Gobierno andaluz, van a sus alcaldes y alcaldesas. Decir que en la Administración Local no tenemos competencia en el empleo y el desarrollo económico, bueno, formalmente en la norma está muy bien escrito, pero es no conocer cómo funcionan las cosas ni el papel que están jugando los ayuntamientos de esta provincia para que no se haya llegado a palabras mayores en algunos sitios respecto a la desesperación de la gente desempleada de esta provincia. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]"A la gente no queremos darle vales de comida, queremos hacerles que trabajen un mes y que se compren su comida"[/cita] ¿Pero realmente pueden hacer cosas? Podemos hacer muchas cosas. Yo tengo a los mejores de la casa buscando recursos europeos para generar desarrollo económico y empleo. Ponga un ejemplo de cosas que están haciendo. Tengo un plan de inclusión social que es novedoso en esta provincia, ligado al área de servicios sociales que pretende garantizar unos mínimos, que pretende dar empleo teniendo en cuenta los informes de los servicios sociales. A la gente no queremos darle vales de comida, en la medida de lo posible, queremos hacerles que trabajen un mes y que se compren su comida sabiendo que no tenemos la solución para los cien mil desempleados que tienen la provincia. ¿En qué aspectos es posible incidir en el empleo? Yo trabajo para que nos creamos que tenemos buenos productos, que tenemos una oferta turística de maravilla. Tenemos mucha capacidad, podemos hacer muchas cosas y podemos salir poco a poco de esta situación, eso es lo que yo les intento transmitir a los empresarios de esta provincia. Hablemos de política general y de su partido en particular, dado que usted ocupa el número dos en el organigrama provincial que dirige Teresa Jiménez y es miembro del Comité Federal. ¿Podemos les está pisando a ustedes los talones? Objetivamente, sí. Es un problema del partido a nivel nacional, es un problema colectivo y en algo estaremos fallando en los aspectos organizativos, a nivel interno… Es verdad que controlan las redes mejor que nadie, pero con nuestra experiencia deberíamos haber controlado esto y haber tenido eficacia en este ámbito. [cita alineacion="derecha" ancho="50%"]"¿Si nos roba Podemos la cartera? Con cinco millones de votos, sí, gran parte de la cartera es nuestra"[/cita] ¿Le falta autocrítica al PSOE? Llevamos veinte años diciendo que tenemos que analizar qué nos pasa en las grandes ciudades, a nivel nacional, a nivel andaluz y a nivel provincial, pero no le hemos encontrado truco todavía. No hemos acertado, tenemos gente muy inteligente, gente que representa todas las capas de la sociedad, todos los niveles de población pero, al final, no estamos dando en el truco. Tenemos que mejorar y la solución todavía no la hemos encontrado. ¿Diría que el partido morado les está robando al cartera? Evidentemente, con cinco millones de votos a nivel nacional que tienen, gran parte de la cartera es nuestra. Aquí, en política, la cuestión de la credibilidad es fundamental, y la credibilidad uno la gana o la pierde gobernando: nosotros no podemos recuperar la credibilidad como organización política hasta que no gobernemos otra vez. Desde la oposición no se consigue la credibilidad y más en una situación de muchísima oferta partidaria. ¿Con el bipartidismo todo era más fácil? Cuando estaban dos partidos, al final, ya no es que ganes la credibilidad, es que el otro ha sumado tanto descrédito que tú, aunque no hayas ganado la credibilidad, ganas las elecciones. Ahora ya no, ahora hay una oferta bastante más amplia y la credibilidad la tenemos que conseguir gobernando… Si les deja Podemos… Podemos está en las grandes ciudades, pero aquí en el mundo rural tiene una representación electoral escasa, les está costando más trabajo entrar. Yo creo que estamos en un momento muy complicado; parece que nos estamos jugando la supervivencia política y en parte nos la estamos jugando. ¿Debe el PSOE gobernar con Podemos en España? Yo creo que en España puede haber un gobierno como aquí en Andalucía o como en la Diputación. Tenemos claro que Podemos no quieren gobernar con nosotros, quieren que haya elecciones otra vez o eso dicen, nosotros no lo vemos. Aquí hay una serie de partidos, cada uno con sus resultados y hay que intentar buscar una solución al gobierno de este país, preferiblemente sin que haya una repetición de elecciones. Está claro, que con Rajoy el PP no tiene ninguna posibilidad y nosotros no se lo vamos a facilitar. Podemos es verdad que no está por la labor, pero hay más formaciones.