Duelo de damas en la jornada de ayer de la batalla electoral andaluza, donde tuvieron una participación singular la socialista Susana Díaz, las populares Soraya Sáenz de Santamaría, Esperanza Oña, María Dolores de Cospedal y Arantza Quiroga y la candidata de Podemos Teresa Rodríguez. Quien empezó primero fue la vicepresidenta Santamaría, que por la mañana en un acto en Aljaraque (Huelva) se mostró quizá en exceso desahogada al dirigirse a la presidenta andaluza con el apelativo, solo aparentemente cariñoso, de ‘bonita’. Soraya Sáenz de Santamaría informó a la presidenta andaluza de que Juan Manuel Moreno, el candidato del PP, se “había venido totalmente arriba” tras el debate televisivo de la noche anterior en Canal Sur y le advirtió, tirando de terminología algo chulapona: "Menuda campaña te espera, bonita". ¿PALABRAS AMENAZANTES? Susana Díaz, como cabía esperar, entró rápidamente al trapo y, como también cabía esperar, lo hizo con una cierta sobreactuación. La presidenta calificó las palabras de la vicepresidenta nada menos que de “amenazantes” y le espetó que a ella “nadie la iba a callar”. ¿Pretendía Santamaría despreciarla o enviarle alguna insinuación?, se preguntó Díaz en uno de los mítines de ayer en la provincia de Sevilla, para zanjar finalmente entre aplausos de la parroquia socialista: "Donde le voy a responder a Soraya es el 22 de marzo en las urnas”. Otras dirigentes popular perecieron ponerse también de acuerdo para disparar al unísono contra la presidenta socialista. Mientras la número dos de la lista del PP-A por la provincia de Málaga, Esperanza Oña, le reprochó que llevara en su mochila "una larga lista de imputados" y un "agujero" de 3.000 millones de euros "perdidos por la corrupción del PSOE en Andalucía", la presidenta de Castilla-La Mancha y número dos del PP, María Dolores de Cospedal, aventuró que Díaz que está dispuesta a "pactar con cualquiera" para "mantener el poder", olvidando quizá que lo mismo podrían decirle al PP de Extremadura y a su viajero presidente José Antonio Monago. Y, para no ser menos, la presidenta del Partido Popular del País Vasco, Arantza Quiroga, hizo en Córdoba una interpretación libre de lo que se piensa en general de Susana Díaz más arriba de Despeñaperros: "Desde fuera podemos ver con clara nitidez cómo la señora Díaz tiene puestos sus intereses fuera de Andalucía, es evidente que está pensando más en otros intereses que en Andalucía ". UNA INVITACIÓN SIN RESPUESTA La otra protagonista femenina de la jornada fue la candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez, que invitó a Susana Díaz a participar con ella en un debate que los ciudadanos "están deseando". Pero esta vez el cruce de reproches no lo empezó Rodríguez, sino Díaz, que previamente le había afeado a la candidata de Podemos su decisión de no participar en el debate a siete que iba a celebrarse por la noche en Canal Sur. "Si quieres debatir, pues te sientas a debatir y si no quieres debatir, pues no vas, como hizo Javier Arenas hace tres años, que dejó la silla vacía en el debate de Canal Sur", disparó la presidenta. Y añadió, por si no le la hubiera entendido, que se la entendió perfectamente, que si Teresa Rodríguez no iba a debatir sería porque no querría "que los ciudadanos sepan lo que va a proponer o porque piense que ha habido varios temas delicados en esta campaña en los que Podemos o no se ha posicionado o su posición ha sido contraria a los intereses de los andaluces". Teresa Rodríguez no respondió a las críticas, sino que contraatacó retando a Díaz a ese debate a dos. "La invito a que lo hagamos", dijo. Se admiten apuestas, pero no es difícil adivinar que la invitación caerá en saco roto.