Los socialistas han ido a la Conferencia Política con dos intenciones en las que les va la vida del partido. Una es la de hablar de ideas para adaptarlas, renovarlas y transformarlas a lo que nuevos electores y los decepcionados exigen: El cometido de los socialistas es el que para la socialdemocracia europea es una obligación y labor habitual como es de hacer autocrítica, reflexión y cambiar para seguir adelante e intentar con propuestas ilusionantes atraer a tanta y tana gente que se ha alejado de la formación. La obsesión es romper ese mantra del que se ha impregnado parte de la sociedad de que el PSOE no es una alternativa muy diferente a la que representa el Partido Popular. Un run run injusto y falso a todas luces.

Un objetivo interno: Ilusión y “ganas de ganar”
La otra es de carácter más interno. Se trata de insuflar una gran dosis de autoestima y energía a militantes, cargos públicos y dirigentes y de poner la maquinaria del partido en la primera línea de salida para acometer los grandes retos que a partir de 2014 vienen uno detrás de otros: Elecciones europeas en Mayo de 2014, municipales y autonómicas justo al año siguiente y finalmente las generales en 2016.

Primarias contra el hígado de Rubalcaba
En este planteamiento organizativo y de desarrollo de la Conferencia no cabe por tanto el debate de primarias y ni mucho menos avanzar en quien será el candidato en las próximas elecciones generales. A pesar de que figuras socialistas así lo desean de manera legítima y con buenas intenciones frente a otros -algunos medios de comunicación y la propia derecha- que lo demandan más para darle fuerte y directo al hígado de Rubalcaba que por buscar la esperanza socialista para el socialismo español, la Conferencia no abordará este tema. Distinto es que como apuntaba el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, en la Conferencia se hablará de ideas pero en los pasillos de candidatos y primarias.

Rubalcaba comparte café con Navarro, Díez y Fernández en la Conferencia Política del PSOE. Foto: EFE Rubalcaba comparte café con Navarro, Díez y Fernández en la Conferencia Política del PSOE. Foto: EFE



El papel de Susana Díaz
Que el resultado de la Conferencia Política sea positivo para el futuro del socialismo español en una encrucijada muy crítica de este, tiene un lugar especial el PSOE de Andalucía y la presidenta de la Junta Susana Díaz. Más que relevantes sus posiciones van a ser vitales para el éxito o el fracaso de tan trascendental cumbre de ideas. Rumores, falsedades e inexactitudes Mucho y con demasiada inconsistencia se ha especulado con el papel de Susana Díaz en este acto. Hace meses se habló de que desde la “fuerza del Sur” se buscaba la cabeza de Alfredo Pérez Rubalcaba. Luego que lo que se pretendía era un desembarco vía Congreso Extraordinario de dirigentes andaluces en la Ejecutiva Federal como una especie de golpe de estado. Sin embargo los mismos que alentaron esto hoy mantienen que Díaz y el PSOE-A han pactado con Rubalcaba el guión de la Conferencia.

Lealtad y responsabilidad del socialismo andaluz
Pues ni una cosa ni otra ni la demás al lado. Lo que desde fuentes socialistas regionales viene asegurando a este medio es lo que realmente ha escenificado hoy Susana Díaz en su intervención en el auditorio de la Conferencia Política del PSOE. Los socialistas andaluces solo persiguen, conscientes de su poder interno y de ser la referencia institucional hacia el resto de los españoles, que la Conferencia salga bien, que se debatan ideas y que el PSOE salga el lunes ante la sociedad pertrechado de un cargamento de ilusión, de propuestas de enganche y de alternativas para ganar la calle, recuperar a los desafectos y romper ese injusto lema del 11 M de que “PSOE y PP la misma mierda es”.

Palabras de Díaz en la Conferencia Política
Esto lo ha ratificado Susana Díaz en su intervención de esta mañana al pedir que “pongamos los intereses de los españoles por delante de los del partido. Si hacemos eso, esta conferencia tiene que salir bien”. Y lo ha enfatizado aun más al subrayar que "Venimos con la responsabilidad de recuperar la confianza de la gente". Con su intervención Díaz ha despejado las dudas sobre la conveniencia o no de plantear ahora el debate de primarias y abordarlo más adelante. Entonces, cuando toque, los socialistas andaluces y ella misma se posicionarán, apostarán por una fecha y llegado el momento apoyarán al candidato que consideren más apto.

No a los versos sueltos en el socialismo
Díaz apuesta por la unidad del partido, no desea ni voces aisladas, versos sueltos ni disputas estériles orgánicoterritoriales ni ambiciones por libre. La palabra talismán es unidad reconociendo la peculiaridad territorial pero dentro de un orden que es el de socialismo y más socialismo frente a banderas localistas. Cree que hay una hoja de ruta que cumplir y que la ciudadanía, en unos momentos tan duros para mucha gente, no entendería la pelea interna sino que, por el contrario, busca soluciones. "Juntos somos más. En esa bandera y en esa lucha, tenemos que reconocer que hemos llegado aquí en un momento difícil. Necesitamos un partido moderno para los ciudadanos", ha manifestado en su intervención.

Lealtad con influencia y el futuro de Susana Díaz
Pero que tampoco nadie se equivoque. La “Fuerza del Sur” además de responsabilidad también sabe que es fundamental en cualquier proceso interno de los socialistas.Y además es libre y se siente libre para pedir fechas de primarias y apoyar al candidato que quieran o proponer. Cuando oportunamente acontezca, y hoy ha comenzado, quieren tener la influencia que les corresponde. Más adelante la representación que merecen y que es acorde con su dimensión. Y en la elección del candidato su voz será decisiva. En esa lucha, a pesar de los intentos, en algunos casos malévolos, Susana Díaz en lo personal no estará. La presidenta de la Junta tiene como horizonte cercano el camino que ya está emprendiendo como es el de demostrar que hay otras salidas a la crisis, certificar que se puede gobernar de manera más humana y al lado de los más necesitados y testar que el socialismo y la derecha no son lo mismo. Y a más plazo Susana Díaz tiene su ojo puesto en la diana de certificar su liderazgo ganando en las urnas autonómicas con el respaldo de una gran mayoría de andaluces y andaluzas. Es ese es su camino y no otro. Más adelante, más en el futuro ya se verá, los “caminos de la política son inescrutables”.