Desde esta mañana los teléfonos entre Ferraz y San Vicente -sede regional del PSOE- han estado permanentemente en línea. Los washaps de otros dirigentes intermedios también. Las imputaciones "informales" de los ex presidentes de la Junta, José Antonio Griñán y Manuel Chaves, han entrado en campaña. La oposición se ha tirado a degüello convencidos de que pueden convertir este hecho judicial en una baza importante. Los socialistas tienen necesidad, hoy más que nunca de unificar mensajes, y así ha sido mediante numerosas conversaciones.

Una imputación que no es tal
Ambas direcciones, la federal y andaluza, tratan de hilvanar un mensaje en el que haciendo esfuerzos pedagógicos, difíciles pero no imposibles en momentos de mucha tensión como una campaña electoral muy decisiva-, expliquen la verdad de lo sucedido, es decir que la citación como imputados de los ex presidentes son consecuencia de una providencia y no un auto del juez del Supremo. En este sentido el magistrado no les imputa delito alguno por lo que no cabe pedir la dimisión. Solo la pedirían, y también se han puesto de acuerdo en ello si se abriese juicio oral y se abrieses un proceso que desembocase en un suplicatorio al Congreso y al Senado. Entonces y solo entonces pedirían a ambos ex presidentes que dejaran sus actas. En el PSOE consideran que ese momento no llegará pues el Supremo archivará el caso antes.

Mitin en Granada
Por eso se explica que hasta bien pasada la tarde de este martes, la presidenta de la Junta de Andalucía y líder máximo del PSOE-A no haya hablado públicamente sobre este asunto. Lo ha hecho a su llegada al acto electoral de su partido en el municipio granadino de Baza.

Dejar el escaño
Ante multitud de periodistas ansiosos por conocer sus primeras palabras en relación a la decisión del Tribunal Supremo de citar a Chaves y a Griñán para que declaren en calidad de imputados tras las elecciones andaluzas ha afirmado, en sintonía por lo dicho a lo largo del día por otros dirigentes de su partido que cuando el juez impute un delito a alguna persona, esa persona tendrá que dejar el escaño".

"No me muevo un milímetro"
Díaz ha puesto especial énfasis en dejar claro que su opinión no ha cambiado de lo anteriormente dicho. Por ello con contundencia se ha referido a que ella no se ha movido "ni un milímetro" de lo que piensa: "Lo digo con claridad, cuando uno está convencido de lo que piensa y lo que dice, la coherencia es lo que prima". "Cuando el juez hable, hablaré yo. Respeto muchísimo a la justicia, pero no me muevo un milímetro".

El PSOE federal en línea
En el mismo sentido el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Antonio Hernando, ha subrayado que el Código Ético del PSOE señala que será en el momento en que se abra juicio oral y no cuando se impute cuando hay que adoptar decisiones como el abandono de escaños.