La Interparlamentaria del PSOE andaluz no arrojó novedades, ni se esperaba que las arrojara, pero sí sirvió para que la presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general socialista, Susana Díaz, marcara territorio. Territorio en todos los sentidos: el propiamente territorial –al recordar su prioridad en la defensa de los intereses andaluces, "que son los de España– pero también territorio orgánico, ideológico o estratégico. Los mensajes de Díaz ante el centenar largo de congresistas, senadores y diputados autonómicos no fueron nuevos, pero sí fueron muy claros. Sus destinatarios eran los cargos institucionales socialistas que estaban presentes en el Palacio de Congresos de Sevilla, pero también eran los dirigentes del partido que estaban a 500 kilómetros en la madrileña calle Ferraz. Los recelos entre Sevilla y Madrid se han aparcado, pero no se han diluido. Díaz, en todo caso, fue muy cuidadosa en no decir nada que pudiera interpretarse como un reproche al secretario general. UN MENSAJE PARA FERRAZ En caso de que el PSOE acabe formando gobierno, recalcó la presidenta, tiene que exigir que las formaciones que se sienten a la mesa de negociación no pongan encima de ella ni el derecho a la autodeterminación ni el derecho a decidir de Cataluña. Es lo mismo que dijo el Comité Federal socialista del 28 de diciembre. La referencia era sobre Podemos pero el mensaje era para Ferraz, que la semana pasada decidía que el Grupo Socialista en el Senado prestara sus escaños para que los independentistas ERC y DiL pudieran tener grupo parlamentario propio: una maniobra que irritó sobremanera a los dirigentes territoriales de Aragón, Extremadura o Andalucía. En su intervención, de una media hora, Susana Díaz recordó que el Comité Federal celebrado tras las elecciones generales marcó una hoja de ruta "clara y nítida" que también incluía un no "rotundo" del PSOE a la investidura de Mariano Rajoy. Pero donde con más intensidad centró Díaz sus ataques fue en la formación morada, a la que no citó pero tampoco hacía falta para que se le entendiera perfectamente: a la presidenta andaluza le cuesta trabajo pensar que haya “fuerzas de izquierdas que en lugar de poner por delante las necesidades de la gente, antepongan las fronteras y los muros entre unos y otros”. SOBRE LA DECENCIA También subrayó varias veces que le había "sentado muy mal" que la dirigente de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, hubiera manifestado que con la entrada de su partido a las Cortes Generales había llegado la "decencia". La presidenta recordó entonces que en junio de 1977 llegaron al Congreso de los Diputados gentes como Tierno Galván, Ramón Rubial, Nicolás Redondo, Santiago Carrillo, Dolores Ibarruri o Rafael Alberti, "muchos de los cuales habían estado en cárcel por defender la libertad de todos y ahora querían la reconciliación en este país". A la dirigente andaluza se molestan profundamente las descalificaciones de la Transición, que algunos –otra vez en referencia Podemos– cuestionan diciendo que la izquierda se vendió por un "plato de lentejas a cambio de migajas". Esas ‘migajas’ fueron, en su opinión, la educación y la sanidad pública y universal, el bienestar de las personas, nuestro modelo autonómico, o la igualdad entre hombres y mujeres. Aunque de su discurso se desprendía como conclusión general que será muy difícil por no decir imposible formar gobierno, Díaz también admitió que una legislatura fallida "sería un fracaso colectivo por no saber interpretar el mandato de diálogo que nos han dado las urnas". Los principales argumentos de su discurso parecieron, sin embargo, precisamente eso: el presagio de un fracaso. NINGÚN SENADOR ANDALUZ Ya por la mañana, en declaraciones a los periodistas con motivo de la reunión del plenario de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A, el secretario de Organización, Juan Cornejo, confirmaba que ningún senador andaluz se encuentra entre los cuatro senadores socialistas que facilitarán la constitución de dichos grupos y se remitía a las palabras que el pasado viernes pronunció el portavoz en el Parlamento andaluz, Mario Jiménez, relativas que no iban a hacer ninguna valoración sobre una decisión que había adoptado la dirección federal del partido, informó Europa Press. Respecto a si al PSOE-A le han convencido las explicaciones de la dirección federal para adoptar esa decisión, Cornejo indicó que habrá gente a la que les haya convencido y a otras que no. "No estamos en un momento cualquiera ni en una situación cualquiera y lo que es normal y oportuno en otras ocasiones pudiera no serlo en estos momentos", ha dicho Cornejo en relación con esa cesión de senadores. En cuanto a si cabría algún tipo de "reprobación" del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en órganos del partido por esa decisión, Cornejo aclaró que esa cuestión no se había puesto sobre la mesa y recordó que a final de mes se celebrará una nueva reunión del Comité Federal y en ella los compañeros de las distintas federaciones podrán harán valer su voz.