Sorpresas entre los colectivos gays por la resolución tan rápida sobre el caso de un sacerdote que publicó en su web -aunque niega su autoría- 'remedios' para curar la 'enfermedad' de la homosexualidad. Un juzgado sevillano ha archivado la denuncia presentada por el colectivo Colega contra el párroco de la Iglesia del Dulce Nombre de Sevilla, Santiago González Álba, por el artículo publicado con su firma en la web de la parroquia titulado "Sanar la homosexualidad sí es posible", cuya paternidad negó posteriormente. Curiosamente el cura no ha tenido que declarar a pesar de que era la persona contra la que se presentó la denuncia.

Publicado en la web y luego borrado
Como informó ELPLURAL.COM el religioso colgó en la web parroquial un artículo con motivo de la celebración del Día del Orgullo explicando el caso de un 'curado' americano. El sacerdote de la parroquia Dulce Nombre de María, de la barriada sevillana de Bellavista, publicó en la web parroquial un artículo titulado “Sanar la homosexualidad sí es posible”. Tras el revuelo y las críticas creadas lo borró y colgó un comunicado en el que aseguraba que el texto no era “firmado por mi persona” y que dicha página web “está administrada por una persona voluntaria que ha publicado esta entrada sin previa información a mi persona”.

"Rapidez inusitada" del archivo
El Observatorio Español contra la LGBTfobia y Andalucía Diversidad LGBT han informado de que recurrirán el archivo de la denuncia interpuesta por la Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (Colegas) y expresan su sorpresa por la "rapidez inusitada" del archivo. Según estos colectivos, los hechos denunciados podrían inscribirse bajo el artículo 510 del vigente Código Penal, que se refiere a la incitación a la discriminación y al odio contra un grupo por su orientación sexual.

El denunciado no declaró
"Es inaudito que la jueza no llame a declarar al denunciado y dé por válidas las declaraciones ante los medios de comunicación en las que pedía disculpas y atribuía la autoría a otra persona, de la que sorpresivamente tampoco se han recabado sus datos, y contra quien podría derivarse la denuncia final", ha declarado Francisco Ramírez, director del Observatorio.

No hubo dolo
La jueza afirma en el auto de archivo de la denuncia que no se ha producido un "dolo directo contra el colectivo homosexual y transexual, al no haberse difundido a sabiendas de su falsedad o un temerario desprecio a la verdad, como según ella exige el Código Penal", señala el comunicado. No obstante, según este colectivo, "diagnosticar una pretendida enfermedad y ofrecer un tratamiento sin tener las facultades para ello es un temerario desprecio a la verdad".

Recurrirán el archivo
Por todas estas razones recurrirán el archivo de la demanda porque, "además de injurioso y despreciativo y fomentar la discriminación y el odio hacia las personas homosexuales y transexuales, no se ha determinado ni el autor de la difusión del artículo ni se ha examinado correctamente los daños que ha producido su difusión".