[cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]1. PASAN COSAS PERO NO PASA NADA[/cita] Tras el fracaso de Pedro Sánchez, nada se ha movido. Todos hemos escrito multitud de artículos extraordinariamente precisos en la descripción de… la nada. Otra cosa es que sí esté habiendo movimientos dentro de los partidos, sobre todo en Podemos y en el Partido Popular, pero su impacto en las previsiones de investidura es muy limitado: ni las diferencias internas dentro de Podemos ni las insinuaciones a Rajoy para que dé un paso atrás han tenido incidencia alguna en el escenario. Esa quietud no es buena para Podemos. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]2. LA PELOTA EN EL TEJADO[/cita] Lo quiera o no, le guste o no, que ni lo quiere ni le gusta, la pelota está en el tejado de Podemos. Pedro Sánchez logró colocarla ahí hace diez días y ahí sigue, pese a que Podemos hace todo lo posible para simular que ni existe esa pelota ni, por supuesto, está en su tejado. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]3. ¡ABAJO (ALGUNAS) ENCUESTAS![/cita] Algunas encuestas apuntan un declive de Podemos, aunque muchas personas se han apresurado a interpretarlas como una maniobra del capital internacional para engañar al pueblo trabajador. Ciertamente, la encuesta de Metroscopia para El País se equivocó mucho en sus pronósticos sobre el 20D, como ha recordado mi admirada Rosa María Artal, pero es que también lo hicieron, y en la misma dirección, otros encuestadores igual de solventes, como por ejemplo Jaime Miquel y Asociados para Público, que también situaba en cuarto lugar a Podemos con 51 escaños, colocaba el primero al PP con 118 e igualaba a PSOE y Ciudadanos con 75. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]4. LA BANDERA DE ‘TODO ES MENTIRA’[/cita] No debería Podemos engañarse a sí mismo envolviéndose en la acogedora bandera de ‘Todo es mentira’. La impresión de que puede empeorar sus resultados en una nueva cita electoral es compartida por analistas y encuestadores de diferentes sensibilidades políticas. Ahora bien: también antes del 20D todos ellos coincidían en que Podemos quedaría claramente en cuatro lugar y sin embargo quedó clarísimamente en tercero. En otras elecciones podría ocurrir lo mismo, pero también podría ocurrir lo contrario y, hoy por hoy, es más verosímil lo segundo que lo primero. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]5. PREFERIRÍA NO HACERLO[/cita] Es bastante obvio que hay una parte significativa de los votantes de Podemos que aceptaría de buen grado una abstención a favor de Pedro Sánchez. E igual de obvio es que hay otra parte de esos votantes que clama por mantener el no rotundo al líder socialista. ¿Qué hacer? La dirección de Podemos cree que no hay que hacer nada, es decir, nada que no se haya hecho ya. Tal vez no son conscientes sus líderes de que es imposible que cinco millones de votantes compren la moto de que un Gobierno del PSOE y Ciudadanos es lo mismo que un Gobierno del PP. Esa moto es demasiada moto. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]6. ¿LA CULPA? DE PODEMOS, CLARO[/cita] Si hay repetición de elecciones, Podemos va a ser intensa, interesada y reiteradamente señalado con el dedo como primer responsable de que las haya. Por el contrario, si permite a Sánchez gobernar a cambio de contrapartidas de hondo calado popular pero imposibles de rechazar por PSOE y C’s, Podemos tendrá tiempo de poner orden en su interior, de pulir las aristas de su identidad ideológica y de rearmarse para el siguiente y decisivo combate electoral presentándose como un partido radical en lo político pero responsable en lo institucional. Podrá, en fin, mandar a sus votantes y a sus adversarios el mensaje de que él también sabe sacrificarse por el país cuando es necesario. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]7. EL ESPEJISMO DEL ‘SORPASSO’[/cita] ¿Tendría riesgos y contraindicaciones la abstención de Podemos ante Sánchez-Rivera? Los tendría. Por ejemplo, que el PSOE podría verse reforzado, alejando así las posibilidades de Podemos de adelantarlo electoralmente. Aun así, eso no sería necesariamente malo. Podemos está atrapado en el espejismo del ‘sorpasso’: todos sus esfuerzos están orientados en esa dirección, pero si llega a conseguir su objetivo será, sencillamente, porque se ha moderado lo suficiente, es decir, porque se ha convertido en el PSOE bis. Y puede que lo que el país necesite no sea un PSOE bis, sino un PSOE debidamente azuzado desde su izquierda por un partido algo más pequeño pero lo bastante ágil y robusto como para que sea imposible no contar con él.