Con la Iglesia hemos topado. La Conferencia Episcopal Española, la Asociación de Abogados Cristianos y cientos de creyentes sevillanos han alzado su voz contra una moción municipal que propugna la aconfesionalidad del Ayuntamiento hispalense y apuesta por un callejero laico, aunque sin retirar –contra lo que repiten una y otra vez sus críticos– ninguno de los nombres religiosos que abundan en el nomenclátor de la capital hispalense. En todo caso, la moción ha sido finalmente rechazada por el Pleno con el voto contrario del PP, el PSOE y Ciudadanos, mientras IU-CA y Participa la han apoyado. Varios cientos de personas –hasta cerca del millar según algunas fuentes– se han concentrado este viernes frente al Ayuntamiento de Sevilla para expresar su repulsa a la moción promovida por IU-CA y respaldada por Participa, para separar plenamente la institución municipal de la religión y que el Consistorio sea una entidad "plenamente" laica, con medidas como que los concejales dejen de asistir a los cultos en su calidad de representantes de la ciudadanía y que los actos municipales prescindan de connotaciones religiosas. EN NOMBRE DE SOR ÁNGELA La noticia de la moción corrió como la pólvora por las redes sociales y, como tantas veces, corrió incluyendo flagrantes falsedades En la convocatoria a través de WhatsApp se señalaba que la propuesta municipal pretendía "retirar nombres religiosos de calles como Santa Ángela de la Cruz y otras, además de la prohibición de que los ediles asistan a cualquier culto" y ocho puntos "en contra de las tradiciones que perviven en Sevilla a lo largo de siglos". El portavoz municipal de IU-CA, Daniel González Rojas, se veía obligado a salir al paso del bulo recalcando que la moción no pretende "prohibir la Semana Santa o que la gente vaya a misa", ni tampoco "quitar" la rotulación de calles ya dedicadas a la simbología católica. Por eso, ve "absurdo" el revuelo suscitado, atribuyéndolo al "sector casposo" de Sevilla. La moción está consensuada con la plataforma Sevilla Laica y reclama el Ayuntamiento no mantenga más su presencia, ni como institución ni a través de sus representantes públicos, en cualquier acontecimiento o manifestación religiosa, lo que implica el cese de las invitaciones que se hacen desde Alcaldía a estos actos y la reserva de espacios para los grupos municipales en misas, procesiones u otros eventos de cualquier confesión. ¿UN ESTADO ACONFESIONAL? Dado que el español es un Estado de carácter aconfesional, argumenta IU-CA, "no se entiende" que los concejales "tengan un palco (reservado) para ver la Semana Santa" y apuesta por que cada concejal que asista a los actos religiosos lo haga a título personal, nunca en calidad de cargo público. La moción plantea también que todos los actos organizados por el Ayuntamiento sean "exclusivamente civiles y sin connotaciones ni simbologías religiosas" y que el Consistorio no invite a éstos a los representantes eclesiásticos ni los considere autoridad pública. También se propone la elaboración de un censo de las propiedades de cualquier confesión religiosa que estén exentas de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en la ciudad o evitar continuar poniendo nombres religiosos a las calles, entre otros aspectos. En declaraciones a los medios de comunicación, el portavoz de IU-CA, Daniel González Rojas, ha invitado a leer la moción, que no incluye "absolutamente nada" destinado a retirar a Santa Ángela de la Cruz la calle con la que cuenta en Sevilla. En materia de rotulación de calles, la idea es "promover o desarrollar un callejero laico" en las "nuevas calles". Y daba un ejemplo: el poeta sevillano Luis Cernuda tiene dedicada "una plaza minúscula" cuando merece "una gran calle". Así, considera "absurdo e incomprensible" el "revuelo" generado por la moción, atribuyéndolo al "sector casposo" de Sevilla. UN DELITO DE DISCRIMINACIÓN También ha terciado en la polémica la Asociación Abogados Cristianos, que ha advertido que el Ayuntamiento de Sevilla cometería un delito de discriminación si acepta el callejero laico y aconfesional propuesto en una moción de IU y Participa Sevilla y ha subrayado que ese delito, recogido en el artículo 510 del Código Penal, se "agrava" si lo cometen funcionarios públicos y que está penado con penas de inhabilitación y prisión de hasta tres años. En una nota de prensa tan contundente como poco informada, los abogados cristianos criticaban con dureza la misma falsedad repudiada en la concentración ante el Ayuntamiento: según los letrados creyentes, quitar las calles dedicadas a religiosos "por el mero hecho de serlo, es un delito de discriminación". 'NO ENTIENDE UNO TANTAS COSAS' Sobre la moción también ha hablado este viernes el presidente de la Conferencia Episcopal (CEE) y arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, que, igualmente mal informado, ha defendido la conservación de la memoria del callejero español si las personas que dan nombre a las calles han sido importantes para esa ciudad o pueblo. "No entiende uno tantas cosas. Si hay unas personas que tienen un significado importante en una ciudad, en un pueblo, ¿por qué no se va a mantener su memoria? A veces se ponen de sustitutos otras denominaciones que uno se pregunta por qué y se imponen personajes importados que obedecen a modas, sin suficiente reflexión", ha advertido. A VUELTAS CON EL 'COÑO INSUMISO' Por otro lado, los abogados cristianos también han criticado la prohibición a alcaldes y ediles de participar en procesiones y vetar a los colegios religiosos su participación en jornadas electorales, otras de las medidas que plantea la moción de la izquierda, así como la relativa al apoyo de la procesión 'Coño Insumiso' celebrada en mayo de 2014 y contra la que Abogados Cristianos presentó una querella. Participa Sevilla pide que se retire la denuncia contra una procesión que los abogados consideran "blasfema" y una "agresión contra la libertad religiosa". La asociación ha advertido de que si vuelve a celebrarse, volverá a "defenderse en los tribunales de esta agresión". Así las cosas, Abogados Cristianos señala que el alcalde socialista, Juan Espadas, gobierna gracias al apoyo de Participa Sevilla e IU, "por lo que sería más que probable que ejecutara estas reivindicaciones" y le advierte de que, de ser así, "estaría protagonizando un evidente caso de discriminación contra los sentimientos religiosos de gran parte de los ciudadanos de Sevilla". UN PLENO TENSO En todo caso, el pleno del Ayuntamiento de Sevilla, reunido este viernes, ha rechazado con un tenso debate la moción. Durante el debate, la presidenta del pleno, la socialista Carmen Castreño, ha mostrado su "repulsa a todos aquellos que usan la violencia cuando no comparten un criterios, porque se ha amenazado y se ha intentado agredir a concejales de este pleno y a otras personas", aludiendo presumiblemente al caso de algunos de los miembros de Participa, que en efecto se habrían acercado a los manifestantes al comienzo de la protesta. Todas las fuerzas han condenado los hechos. González Rojas, de IU-CA, ha defendido la moción y ha recriminado al concejal de C's Javier Moyano y al portavoz municipal del PP, Juan Ignacio Zoido, que públicamente hayan ligado supuestamente la moción a una "falta de respeto" a la Semana Santa o a las creencias religiosas, cuando la propuesta "no intenta prohibir nada" ni carga contra la Semana Santa. "Ustedes ven monstruos", ha criticado defendiendo que la separación entre lo institucional y lo religioso "no impide" en absoluto ninguna creencia. Susana Serrano, por Participa, ha lamentado los "insultos" vertidos en su contra en la citada concentración y ha apoyado plenamente la moción en los mismos términos que González Rojas, avisando además de quienes están "incitando al odio" con este asunto. Francisco Moraga, por C's, ha manifestado que en Sevilla "deben seguir perdurando sus tradiciones, que son las que son", porque en Sevilla los actos religiosos "son eventos culturales, patrimonio de Sevilla, que no se ciñen sólo a lo religioso". Por el PP, Gregorio Serrano ha tachado de "lamentable" la propuesta, porque constituye "una falta de educación y a la falta de cortesía institucional" para con la Iglesia católica pese a su papel en la sociedad. Carmen Castreño, de su lado, ha anunciado el voto contrario del PSOE, lamentando que el debate plenario se haya centrado en la Iglesia católica y no en el conjunto de las religiones. "Estamos en un estado aconfesional, pero hay que tener un respeto profundo a todas las manifestaciones religiosas", ha dicho preguntando retóricamente "por qué no (pueden los concejales) acompañar a los ciudadanos en las manifestaciones religiosas". En ese sentido, ha defendido que el PSOE ha reducido la representación municipal en las celebraciones religiosas. Finalmente, la moción ha sido rechazada con el voto contrario del PP, el PSOE y Ciudadanos, mientras IU-CA y Participa la han apoyado. El alcalde, Juan Espadas, ha cerrado el debate lamentando "los incidentes, que descalifican a quienes los han llevado a cabo". Espadas ha avisado de que la moción tiene un cariz de "provocación", defendiendo la "historia" de la ciudad y el "ineludible papel de representación" del Ayuntamiento "en las tradiciones", donde la Corporación municipal "estará" de modo "correcto". Además, ha criticado a Juan Ignacio Zoido por una "burda y ofensiva manipulación" del asunto en un tuit relacionado con la polémica, acusando además a la concejal popular Pía Alcón de "patrimonializar" la religión. Finalmente, ha garantizado el "respeto" a las tradiciones y una representación municipal en las mismas "ajustada al papel" institucional, "con el número correcto (de concejales) y el lugar correcto".