PSOE, PA e IU, que promovió la iniciativa, votaron en el Pleno de Úbeda a favor de retirarle la Medalla de la Ciudad al dictador. Mientras, a la derecha le sigue costando renegar de la dictadura. De hecho, no reniega: el Grupo Popular del Ayuntamiento del bellísimo enclave renacentista jiennense decidió abstenerse. Como suelen decir ellos mismos: nosotros, ni con unos ni con otros. El pleno del Ayuntamiento de Úbeda (Jaén) ha acordado con los votos a favor de esos grupos municipales y la abstención del PP la retirada de la Medalla de Oro de la ciudad a Francisco Franco, distinción que fue la primera de este tipo que concedió la ciudad en 1965. No es la primera vez que el partido conservador se resiste a votar favorablemente una distinción al dictador cuando se ha planteado en otros ayuntamientos. Uno de los últimos pueblos donde sucedió fue en Almadén de la Plata, en la Sierra Norte sevillana. La decisión es fruto de la moción presentada por IU en la que se acuerda también solicitar la devolución de dicha Medalla de Oro a la institución o persona pública o privada que la posea actualmente, para así restituirla al Ayuntamiento de Úbeda, informa Europa Press. A través de una nota, el grupo municipal de IU explica que con esta decisión aprobada por el pleno "nos sumamos a los municipios que ya han actuado en el mismo sentido, en aplicación de la Ley de la Memoria Democrática". El grupo recuerda que Franco "se queda sin Medalla y sin distinciones en la ciudad de Úbeda", al tiempo que recuerda que la ciudad se declaró en 1936 fiel a la II República. En este sentido, el texto de la moción sostiene que el general Franco fue "quien encabezó la sublevación militar en julio de 1936 contra el Gobierno legítimo surgido de las urnas, acción que dio lugar a la contienda civil que tantas injusticias y agravios produjo durante los tres años que duró y la represión en las décadas posteriores". Del acuerdo adoptado por el pleno se dará cuenta desde el Ayuntamiento a la presidencia de los gobiernos de España y de la Junta de Andalucía, a la Dirección General de la Memoria Democrática y a los grupos parlamentarios del Congreso y del Parlamento andaluz.