El Juzgado Togado Militar Central 2 ha procesado a una serie de cargos militares que se encargaban de la gestión de la residencia universitaria 'San Hermenegildo' de Sevilla. Presuntamente realizaban un uso incorrecto y fraudulento de partidas económicas que recibían del Ministerio de Defensa para la compra de alimentos destinados a la manutención de los usuarios. Según las investigaciones, los procesados no sólo no invertían esas cuantías en tal fin, sino que además, y de forma paralela, rebajaban las raciones de alimentos que suministraban a los residentes.

Seis mandos militares
Fuentes del Ministerio de  Defensa han ratificado la información del diario 'El País', que concreta que han sido seis los mandos  militares -dos coroneles, dos comandantes, un capitán y un  subteniente- que han sido procesados por estos hechos, y cifra en  300.000 euros el total de la cantidad de dinero supuestamente  defraudada.

Protestas desde 2010
Según explican desde el Ministerio de Defensa, la investigación  que ha dado pie a este procesamiento se inició a partir de una serie  de quejas elevadas en el año 2010 por una serie de alumnos que  protestaban por la "rebaja sustancial" de comida que se les venía  ofreciendo últimamente desde la residencia.

Expulsados
Después de que los alumnos que habían protagonizado estas  protestas fueran expulsados por la dirección del centro, los padres  de algunos de ellos tomaron el testigo de sus denuncias y las  trasladaron al Cuartel General del Ejército.

Investigación
A partir de ahí, según han subrayado las fuentes consultadas,  desde el Ministerio de Defensa se inició "inmediatamente" una  investigación para aclarar lo sucedido y depurar responsabilidades,  que comenzó con la "suspensión cautelar" de sus funciones del coronel  que en ese momento dirigía el centro universitario, que fue relevado  por otro mando del mismo rango.

Comprobaciones
"El mismo día en que se incorporó a su puesto" --han relatado las  mismas fuentes--, el nuevo director del centro "bajó a almorzar a la  par que los alumnos" para comprobar la situación del comedor. Tras  constatar entonces la veracidad de los comentarios realizados por los  estudiantes acerca de la "reducción sustancial" de la comida que se  les suministraba, decidió ahondar en este asunto contactando para  ello con personal ajeno al que se encargaba de la provisión de  alimentos, al que encargó que revisase documentación relativa a estas  tareas.

Irregularidades en las cuentas
Fruto de ese trabajo se detectaron una serie de "irregularidades"  en las cuentas que motivaron la apertura de un expediente para dar  traslado de las mismas al Cuartel General del Ejército, así como la  "suspensión cautelar" de las personas supuestamente implicadas en las  mismas.

Engaños en las facturas
En concreto, desde el Ministerio de Defensa han confirmado que los  autores de esta investigación constataron una serie de "engaños" en  las facturas que remitían a esta institución cometidos supuestamente  durante varios años por responsables militares, que alteraban los albaranes para "justificar en ellos compras de alimentos que  realmente no habían adquirido", y adquirir comida que luego no ponían  a disposición de los alumnos, a quienes les "rebajaban" las dosis de  sus raciones.

Jamones, whisky y ron
En este sentido, el diario 'El País' informa de la recepción, por  parte de los mandos militares procesados, de bienes como jamones,  botellas de whisky y ron por parte de las empresas proveedoras de  alimentos. La apertura del citado expediente dio pie a la investigación  judicial que ha desembocado en el procesamiento -decretado en un  auto por el referido tribunal militar- de seis miembros del  Ejército, que, según señala el rotativo madrileño, han sido  procesados por un delito contra la Hacienda militar y otro continuado  de deslealtad.