La décima legislatura andaluza va a arrancar sin acuerdo entre los partidos sobre los órganos de gobierno de la Cámara. Y ello a pesar de que la composición que saldría de la Mesa, si no se llegase a acuerdo, aunque no respetaría proporcionalidad aritmética de la Cámara, sí respetaría su proporcionalidad política, ya que el PSOE tendría tres miembros de siete, es decir, necesitaría pactar –al igual que en el propio pleno de la Cámara– para sacar adelante cualquier propuesta. Los problemas para llegar a un acuerdo han sido principalmente por la desconfianza entre los partidos, cuyas direcciones han tenido un ojo puesto en las negociaciones y el otro en el 24 de mayo, fecha de las municipales. Pero, en todo caso, quien ha puesto mayores dificultades ha sido el PP por su rechazo a quedarse con un solo miembro de la Mesa, la misma representación que el resto de fuerzas minoritarias. LA GUERRA DE LA PROPORCIONALIDAD La queja popular no es, en cambio, compartida por otros partidos en la misma situación de proporcionalidad con respecto a sus inmediatos seguidores: si el PP tiene algo más del doble de escaños que Podemos (33 frente a 15), Podemos tiene casi el doble que Ciudadanos (15 frente a 9) y Ciudadanos casi el doble frente a IU (9 frente a 5) y sin embargo no han planteado mejorar en la Mesa una representación que haría necesario ampliar escandalosamente el número de miembros de la misma. Para paliar esa situación el PP ha intentado la desesperada maniobra de ofrecer sus votos a Podemos para arrebatar al PSOE la Presidencia y uno de sus tres puestos. La operación involucraría también a IU, pero ambos partidos han rechazado la idea. El diputado electo de IU José Antonio Castro declaraba anoche en 8TV que veía "desquiciada la posición del PP" porque no "ha entendido el nuevo escario". LA RÉPLICA DE PODEMOS “No vamos a presentar candidato. No hemos hablado con el PP porque sobre la Mesa del Parlamento tenemos nuestra decisión tomada. Nos toca una vicepresidencia tercera, si los demás no pactan para sacarnos. Ese es el lugar que nos han dado los andaluces. Nuestra posición es clara y contundente”. Eran declaraciones a este periódico de la candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta, Teresa Rodríguez, quien añadía: “Me molestan terriblemente las mentiras de unos y de otros. Tenemos mucha claridad en lo que proponemos. No peleamos por puestos, peleamos por propuestas para la gente”. Según fuentes solventes, el PP le hizo llegar ayer a Podemos la oferta de que estaba dispuesto a votar a un virtual candidato de la formación morada a la Presidencia de la Cámara. Si Podemos hubiera aceptado, su candidato habría sumado con los votos del PP 48 apoyos, uno más de los 47 que sumaría el del PSOE, que hasta ahora no ha conseguido que ningún otro partido se comprometa a apoyar a su candidato. Su única opción en ese caso habría sido convencer a Ciudadanos, pero no parece fácil. ¿DARLE LA PRESIDENCIA A IU? Hasta esta misma mañana, parlamentarios de Podemos como David Moscoso, Juan Moreno Yagüe o José Luis Serrano no descartaban, y en algún caso así lo han expuesto públicamente, la posibilidad de votar a un candidato de IU si lo hubiera, aunque en ese caso el nombre propuesto por la federación de izquierdas habría necesitado también los votos del PP, que a cambio obtendría un segundo puesto en la Mesa a costa de arrebatarle al PSOE uno de los tres con que contaría si cada partido se votara únicamente a sí mismo. Para que esa operación tan rebuscada tuviera éxito sería imprescindible el concurso de Podemos, y de la respuesta de Teresa Rodríguez a andalucesdiario.es se desprende más bien lo contrario: que Podemos no va a participar en ninguna maniobra ajena al único objetivo que persigue, que es obtener la vicepresidencia tercera. Por lo demás, la propia IU descartó presentar candidato a la Presidencia del Parlamento. Desde luego, alguno de sus cinco parlamentarios se ha mostrado en privado totalmente contrario a esa maniobra en connivencia con el PP. La operación entrañaría, por otra parte, muchos riesgos tanto para el PP como para Podemos, a quienes una imagen de pinza política contra natura podría perjudicarles en sus aspiraciones electorales. Algunos medios se han hecho eco de que hay alcaldes populares que estarían en desacuerdo con esa táctica precisamente porque podría restarles votos el 24 de mayo, fecha de las municipales.