Otra vez el novelista Arturo Pérez-Reverte se ha dejado llevar por la testosterona estilística. El popular escritor ha publicado esta entrada en su cuenta de Twitter: “El chantaje de los imbéciles. La Junta de Andalucía, siempre en primera línea”.

Ha sido su particular manera de glosar la advertencia de la Junta de Andalucía a la organización de consumidores FACUA sobre el uso de expresiones sexistas por utilizar términos como "consumidores" o "usuarios" en lugar de "personas consumidoras" o "personas usuarias". Según la Dirección General de Consumo, ello implica prácticas de "lenguaje sexista", lo cual "podría considerarse una infracción leve de la Ley General de Subvenciones" si tales expresiones aparecen en textos de campañas financiadas por la administración autonómica.

Contra las feminazis

No es la primera vez que a Pérez-Reverte se le cruzan los cables a propósito del lenguaje denominado sexista, una de las 'bestias negras' cuya mera mención dispara su furia. Con ocasión de la publicación en 2012 por el académico Ignacio Bosque el trabajo ‘Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer", muy crítico con las posiciones feministas, el autor de La carta esférica publicó en su cuenta de Twitter cosas como las siguientes contra quienes se mostraron en desacuerdo con Bosque:

A ver quién es el imbécil que llama misógina o machista a Margarita Salas, a Carmen Iglesias, a Soledad Puértolas, a Inés Fernández Ordóñez…

Estaba siendo intolerable el matonismo casi indiscutido de las ultrarradicales feminazis. Cada vez más crecidas con la impunidad.

Y la cobardía de políticos y rectores de universidad que llevan años subvencionando disparatadas guías “no sexistas” con dinero público.

Porque también el feminazismo orgánico, oficial, es un negocio del que trincan pasta muchos. Y sobre todo, muchas.

Todos esos rectores y políticos sin ápice de vergüenza, agachando las orejas para que no los llamen misóginos o machistas.

O, por supuesto, directamente fascistas. Como si tuviera que ver ser de izquierdas o de derechas para maltratar a una mujer.

Por eso el texto magnífico de Bosque es un zapatazo en la boca a los que ceden al chantaje y al miedo al qué dirán.

Enfado de FACUA

FACUA Andalucía se ha mostrado muy enfadada con lo que denomina “la censura lingüística que pretende imponer la Junta” y critica “la falta de coherencia al respecto del Gobierno andaluz, que en multitud de ocasiones utiliza el masculino genérico en los contenidos de sus publicaciones”. También lo hace la propia presidenta Susana Díaz en su cuenta de Twitter, subrayaba FACUA.