Morón no rechaza a los americanos siempre que den empleo al pueblo. Que den empleo futuro y que no despidan a los empleados en el pasado. Esa es la 'cuestión estratégica trascendental' para los moronenses ante la visita de hoy del secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, a quien acompañará el ministro español de Defensa, Pedro Morenés, después de que ambos países acordaran la transformación de esta base militar de uso conjunto en sede permanente para las fuerzas estadounidenses de intervención en África. La ampliación del acuerdo entre ambos países había despertado en la localidad sevillana unas esperanzas laborales que se han visto dolorosamente defraudadas. ¿Exigió el Gobierno español las contrapartidas laborales que debía cuando firmó el nuevo acuerdo con Washington? Los trabajadores creen que no. La visita institucional viene a ser algo así como la puesta de largo del acuerdo para incrementar de manera muy significativa la presencia militar estadounidense en la base –2.200 militares, 500 civiles y 21 aeronaves–, que llega después de que entre 2010 y 2014 Vinnell-Brown & Root Spain (VBR), como concesionaria del contrato de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa para la gestión de los servicios civiles de la base de Morón, acometiese 240 despidos entre los trabajadores españoles del recinto militar. En concreto, VBR promovió tres expedientes de regulación de empleo (ERE) en 2010, 2013 y 2014, siendo finalmente relevada por la compañía Vectrus en la concesión del citado contrato. El comité de empresa de la base de Morón reclama que la transformación de la base en sede permanente de las fuerzas militares estadounidenses de intervención en África y la ampliación del contingente americano traigan consigo la readmisión de los trabajadores despedidos y la equiparación de las condiciones de la plantilla con las de los trabajadores de Rota (Cádiz) y del resto de bases estadounidenses en Europa, lo que implica su transformación en "personal laboral local". Habían pedido reunirse con el secretario de Defensa pero no lo han conseguido. El comité ha lamentado no haber podido mantener finalmente un encuentro a fin de trasladarle las reivindicaciones de los trabajadores españoles. José Armando Rodríguez (UGT), presidente del comité de empresa, ha manifestado a los periodistas que, desde el pasado jueves, "hemos mantenido un contacto fluido por escrito y telefónico" con el asesor parlamentario de Morenés, "y entendemos que un breve encuentro de diez minutos era factible". "Una reunión que tuvimos con el PSOE no ha caído bien en las altas esferas del Ministerio y ha cortado la posibilidad de que nos reunamos", ha lamentado Rodríguez. UN COLONIA EN CASA José Armando Rodríguez ya había declarado con anterioridad que no es justo que se permita que "vengan 2.200 militares estadounidenses y 500 civiles a convertir Morón en una colonia", sin obtener a cambio contraprestaciones en materia de empleo. "Parece que Obama ha encontrado trabajo en Morón para 3.000 conciudadanos suyos", ironizaba. El caso es que el tercer protocolo de enmienda para el Convenio bilateral de Cooperación dedica un apartado al aspecto de las "inversiones locales", exponiendo el documento que Estados Unidos "pretenden utilizar materiales, trabajadores y equipo español para proyectos y obras siempre que sea posible y conforme a las leyes y reglamentos de Estados Unidos". El documento expone que Estados Unidos planea "proyectos de infraestructura para Morón en 2015 y años venideros por un importe aproximado de 29 millones de dólares", al objeto de "optimizar" la base y lograr "acomodo" para el incremento de tropas. PACTOS INCUMPLIDOS, SENTENCIAS BURLADAS Ayer mismo, la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, y el cabeza de lista del PSOE al Congreso por Sevilla en las elecciones generales, Antonio Pradas, reclamaban al ministro de Defensa, Pedro Morenés, que aproveche su visita a la base aérea de Morón de la Frontera, para conocer "de primera mano el problema laboral" que sufre la plantilla y arranque a Estados Unidos el "cumplimiento" de los compromisos adquiridos en materia de empleo. En rueda de prensa junto al comité de empresa de la base de Morón, los dirigentes socialistas demandaban el "cumplimiento" efectivo de la enmienda del acuerdo en la que Estados Unidos se compromete, textualmente, a "utilizar materiales, trabajadores y equipo español para proyectos y obras siempre que sea posible y conforme a las leyes y reglamentos de Estados Unidos". En ese sentido, los socialistas avisan de que con esta visita institucional, el Gobierno central tiene "una oportunidad" para conocer "de primera mano" el problema y arrancar a Carter el cumplimiento efectivo de tal aspecto. "No queremos que ese compromiso de inversión y contratación se quede en papel mojado", ha dicho Pradas. Además, recordaron de nuevo que los 66 trabajadores despedidos mediante el expediente de regulación de empleo (ERE) acometido en 2013 en la base cuentan desde hace meses con una "sentencia firme" del Tribunal Supremo que declara no ajustado a derecho dicho despido colectivo, pero sin embargo siguen "esperando" sus indemnizaciones. "La empresa tiene que cumplir esa sentencia", han demandado. UNA AUDITORÍA EMBARAZOSA El comité de empresa de Vectrus, la sociedad que gestiona los servicios civiles de la base, avisaba ayer de que la última "auditoría" realizada sobre el funcionamiento del recinto militar ha puesto de relieve diferentes "deficiencias" en servicios "militarizados" después de que los trabajadores españoles adscritos a dichos servicios fuesen despedidos. Tal extremo, según avisan los sindicalistas, debería conllevar la reincorporación de los trabajadores despedidos. José Armando Rodríguez, presidente del comité de empresa, dijo también que los trabajadores estaban "gestionando" la posibilidad de celebrar "un breve encuentro" con Ashton Carter, para expresarle sus demandas, que cobran más fuerza que nunca a cuenta de la última "auditoría" a la que según José Armando Rodríguez ha sido sometida la base de Morón a manos del propio Ministerio de Defensa de Estados Unidos. Dicha auditoría, elaborada el pasado mes de julio, habría puesto de relieve "deficiencias" en determinados servicios después de ser despedidos los empleados civiles españoles que los prestaban, como por ejemplo la carga y descarga de aeronaves, el repostaje de las mismas o todo lo concerniente al parque móvil. DESPLIEGUE PERMANENTE Ashton Carter y Morenés visitan el aeródromo, utilizado por las  Fuerzas Aéreas de Estados Unidos en Europa (Usafe por sus siglas en inglés) y el Ejército del Aire de España, tras ser formalizada la nueva enmienda al Convenio de Cooperación para la Defensa firmado entre España y Estados Unidos, mediante el cual esta base se convierte precisamente en sede permanente para las fuerzas estadounidenses de actuación en África. Mediante esta enmienda al convenio de cooperación de 1988, el contingente estadounidense radicado en la base de Morón pasa de los aproximadamente 850 infantes de marina y 17 aeronaves que acoge actualmente la base mediante prórrogas anuales, a un despliegue permanente de 2.200 militares, 500 civiles y 21 aeronaves. Además, la enmienda aumenta hasta los 800 efectivos y 14 aeronaves el límite para despliegues temporales, de modo que la base sevillana podrá acoger hasta 3.000 militares estadounidenses en momentos puntuales.