[cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]1. ¿Por qué es extraña la dimisión de Aguirre?[/cita] Es extraña no porque sea de Esperanza Aguirre sino porque es una dimisión. Todos daban por seguro que Aguirre no dimitiría, y no porque se tratara de Aguirre, sino porque se trata de España. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]2. ¿Qué piensan sus adversarios?[/cita] Nada, porque Aguirre no tiene adversarios, solo tiene enemigos. Por eso es quien es. O era quien era, para ser más exactos. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]3. ¿Vuelve a ser una dimisión a medias?[/cita] Sus enemigos están seguros de que sí y aducen que no ha dejado su cargo de concejal en Madrid. Sin embargo, no es probable que la concejalía que aún conserva sea la gatera por la que volver al salón principal de la política: a Aguirre la ha matado la corrupción, y la estela política y judicial de esta seguirá viva durante mucho tiempo. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]4. ¿Es un torpedo a la línea de flotación de Rajoy?[/cita] Da igual. Que realmente lo sea no tiene mayor importancia. Lo que importa es que Aguirre se ha ganado como nadie el derecho a que todos lo creamos. Y lo creemos, vaya si lo creemos. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]5. ¿Es sinceridad o es estrategia?[/cita] Un poco ambas cosas. Es estratégica porque con ella Aguirre, además de acosar a Rajoy, inaugura en cierto modo una nueva era en la cultura política del Partido Popular. Y es sincera porque hay demasiadas razones para lo que sea y muy pocas para lo contrario. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]6. ¿Tiene que ver con la cualidad o con la cantidad?[/cita] Con la cantidad, sin duda, pero una cantidad que ha modificado la cualidad. Madrid no es la gota que colma el vaso: es el hectómetro cúbico que ha colmado la sucia presa de la corrupción del PP. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]7. ¿A quién favorece?[/cita] A Esperanza Aguirre, sobre todo estéticamente. Bueno, y a Pedro Sánchez. Habrá que preguntarse si ha ocurrido algo, lo que sea, en la política española en las últimas semanas que no haya favorecido a Pedro Sánchez. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]8. ¿A quién perjudica?[/cita] A Mariano Rajoy, porque le estrecha el ya de por sí angosto desfiladero que conducía a su investidura, a Rita Barberá y a otros muchos dirigentes del PP salpicados por la corrupción. Bueno, y a Esperanza Aguirre, pero solo un poquito: el sufrido por ella es un perjuicio meramente doméstico, no moral. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]9. ¿Por qué ahora?[/cita] Es la pregunta más difícil de contestar, pues en principio las nuevas revelaciones sobre la financiación irregular del PP madrileño no son más graves que las conocidas en el pasado remoto sobre la Gürtel o en el pasado reciente sobre la Púnica. Resulta difícil pensar que es más grave que tu gerente Beltrán cobre mordidas a que lo hayan hecho tu vicepresidente Ignacio o tu secretario general Francisco. No obstante, al irse ahora parece que lo hace por su propio pie y no a rastras. Tal vez dentro de una semana habría parecido al revés. [cita alineacion="izquierda" ancho="100%"]9.5. Entonces, ¿por qué ahora?[/cita] La respuesta está en el viento. La razón es el clima político nacional: ha cambiado, se ha hecho más enrarecido y más irrespirable, pero también más autoconsciente de sí mismo. El Espíritu Absoluto de la Corrupción se ha apoderado del país y Esperanza Aguirre es su profeta.