Algo se mueve dentro del Partido Popular. Incluso dirigentes que siempre se han mostrado particularmente cautelosos en todo lo relativo a la democracia interna y las rígidas reglas de selección de cargos orgánicos, como el presidente del PP andaluz, muestran ahora en público su inclinación a cambiar las cosas. En el PP se resisten a llamarlo democracia interna o primarias, pero en realidad están hablando de eso: de democracia interna y de primarias. El presidente del PP-A, Juanma Moreno, lo dejaba bien claro ayer en Alcalá de Guadaíra: "Debemos dar un paso más hacia congresos más participativos por parte de la afiliación para que haya una máxima complicidad entre los afiliados, que son los dueños del partido, y los dirigentes que en este momento tenemos alguna responsabilidad". 'ANNUS HORRIBILIS' Los tiempos en que el presidente del partido era elegido a dedo –ya fuera por su antecesor, como en el caso de Mariano Rajoy, o fuera por sus superiores jerárquicos, como en el caso del propio Moreno Bonilla– parecen estar quedando atrás en el partido, que en este 2016 está viviendo un verdadero 'annus horribilis' con el estallido judicial de graves casos de corrupción en Madrid y Valencia, históricamente las dos principales plazas conservadoras del país. A ese calvario judicial y policial se une el desconcierto provocado por el presidente del partido, Mariano Rajoy, en sus propias filas al declinar el encargo que le hizo el Rey en enero de formar Gobierno al haber encabezado la lista más votada por los españoles el 20D. Y todo ello en un momento político que, si desemboca en nuevas elecciones generales, puede coger al PP con un liderazgo muy erosionado pero al mismo tiempo sin mecanismos orgánicos fiables para impulsar una renovación efectiva. Aunque salvando siempre el hombre de Mariano Rajoy, Juanma Moreno apostaba claramente este miércoles por algo que apenas un año o incluso seis meses atrás era pura nitroglicerina dentro del partido: la celebración de un congreso nacional "abierto" en la que la militancia pueda elegir "a quien quiera". Moreno añadí, no obstante, que Mariano Rajoy tiene toda "la legitimidad" para volver a presentarse al haber ganado las elecciones generales con 33 escaños de ventaja sobre el PSOE, que fue la siguiente fuerza política. VOTO INDIVIDUAL DE LOS AFILIADOS A preguntas de los periodistas tras visitar un centro social, Moreno aseguró incluso que desde que llegó a la Presidencia del PP-A siempre ha defendido que los congresos tienen que ser "abiertos" porque hay "un nivel de exigencia mayor" por parte de los ciudadanos y de los afiliados. Tras recordar que este asunto ya se abordó en la Conferencia Política que el partido celebró a principios de verano, Moreno ha insistido en la necesidad de que los afiliados puedan votar de manera individual, aunque ello tenga cierta complejidad por tratarse de un partido con más 800.000 afiliados. En su opinión, hay que buscar "fórmulas imaginativas" para que todos los afiliados puedan participar en congresos abiertos, "donde se pueda presentar quien quiera y la militancia decida qué quiere para su futuro, tanto en el ámbito local, provincial, regional como nacional". Junto a ello, Moreno ha explicado que esto conllevaría una reforma de los estatutos del partido, que únicamente puede realizarse en un congreso nacional. Si bien, se ha mostrado convencido de que en el próximo cónclave nacional se aprobarán mejoras para el funcionamiento interno de esta estructura política, que irán en la línea de "mayor transparencia, mayor apertura y mayor participación de los afiliados".