El de TVE ha sido un debate más vivo, y también más bronco, que el de hace una semana en Canal Sur. La razón de ello han sido las numerosas interrupciones de Susana Díaz al candidato del PP y en alguna ocasión también al de IU. Esa actitud más agresiva de la presidenta fue el único elemento realmente novedoso con respeto al debate de la semana anterior, pues por lo demás los tres candidatos manejaron, salvo alguna excepción, críticas, argumentos y propuestas bastante similares a los de siete días atrás. La propuesta del líder del PP no ha obtenido respuesta de sus contrincantes y, aunque no se trata de una idea nueva, pero sí la sido la única idea novedosa de las escuchadas en el debate. El candidato popular a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha propuesto este lunes, durante el segundo debate a 'tres' de la campaña de cara a las próximas elecciones autonómicas del 22 de marzo celebrado en la RTVE, acordar entre todas las fuerzas políticas la retirada del aforamiento a los 109 diputados del Parlamento andaluz. Por su parte, la candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta, Susana Díaz, amonestada por la conductora del debate por las muchas veces que ha interrumpido a Moreno Bonilla, ha defendido con vigor sus políticas en educación, sanidad y dependencia y ha reivindicado su "ejemplo" contra la corrupción. A su vez, que el candidato de IULV-CA, Antonio Maíllo, además de reclamar a ambos que "pidan perdón" y afearles por estar "pringados de corrupción", ha conseguido hilar una intervención más en positivo que sus adversarios y en general más centrada en las ideas que en los reproches. Estos mensajes se han lanzado durante el segundo bloque del debate, centrado en la confianza en la vida pública, regeneración democrática, participación ciudadana y transparencia, en el que Díaz ha remarcado, dirigiéndose a Maíllo, que no va a permitir que "nadie ponga en cuestión" su honestidad y su honradez porque "soy una persona decente" y ha dejado claro que tampoco va a permitir que "se tire el nombre de Andalucía por el barro". A su vez, ha reprochado a Maíllo que él "también tiene que limpiar su casa" y éste le ha insistido en que ella "no tiene palabra". MORENO PROMETE AIRE FRESCO Por su parte, Moreno ha abogado, con su propuesta, por "un cambio radical en el Gobierno, por abrir puertas y ventanas, por otra Andalucía y que entre aire fresco", a lo que ha añadido que, si el resto de grupos está de acuerdo, "se puede hacer esta reforma y dar más transparencia". Una cuestión que Maíllo le ha reprochado porque considera que "llega tarde, ya que IU siempre ha defendido la retirada del aforamiento". De igual modo, ha recordado a ambos candidatos que "blindaron la cámara de cuentas y que están aquí con el tiqui-taca, que parecen casi Pimpinela", cuestión que Díaz ha destacado al considerar que hace dos meses Maíllo y ella misma "estaban en ese tiqui-taca" cuando cogobernaban Andalucía. Al respecto, Susana Díaz ha manifestado que no quiere "dar lecciones sino ejemplo", indicando además que "en Andalucía hemos vivido casos de corrupción, que nos avergüenzan, igual que en el resto de España", citando episodios que han ocurrido en Valencia, Baleares o Madrid. Por eso, ha subrayado su apuesta por "la prevención, la persecución y por el ejemplo". "Tengo claro que la vara de medir me la marcó mi padre cuando me dijo que nadie me hiciera agachar la cabeza y cuando voy andando por la calle los andaluces me piden eso, que no me pelee con nadie y que me centre en solucionar los problemas y no en el 'y tú más'", ha enfatizado Díaz, quien ha remarcado que "el pasado está hecho pero el presente y el futuro no", refiriéndose a los casos de corrupción. "MIENTE, SEÑOR MORENO" Sin embargo, el candidato 'popular', quien ha propuesto también la creación de una comisión de expertos independiente, que fiscalicen y controlen la vida pública, cree que Díaz "lo ha tenido fácil y no lo ha hecho, ya que aforó a tres exconsejeros y no compareció en el Parlamento", momento en el que la candidata socialista, tras varios 'rifi-rafes', le ha interrumpido para decirle que "miente" y que comparece "cada 15 días". Al respecto, Moreno ha manifestado que entiende que "le saliera mal el primer debate y ahora tenga cierta urgencia", no obstante le ha remarcado que "el respeto debe ir por delante". A su vez, Moreno le ha preguntado "cuántos puestos de trabajo se hubieran podido crear con 5.205 millones perdidos por la Junta" y ha asegurado que es "insoportable ver lo que ha pasado con la corrupción en Andalucía, donde se ha gastado el dinero de los parados en mariscadas, en cocaínas y en prostíbulos", mostrándole una foto con consejeros que han formado parte del gobierno de Díaz y que "están señalados por la justicia". En su turno Díaz le ha contestado que "está haciendo todo" lo que le marca la Intervención General de la Junta y ha puesto de ejemplo la puesta en marcha del portal de transparencia. PROPUESTAS DE MAÍLLO Sin embargo, para Maíllo, "la confianza se rompe cuando no se hace lo que se dice y la corrupción corroe la democracia" y ha criticado "la política de titulares", echándole en cara a Díaz que no pidiera los escaños a los expresidentes de la Junta de Andalucía Manuel Chaves y José Antonio Griñán tras ser imputados por el Supremo. Por tanto, Antonio Maíllo ha propuesto tres medidas: crear una comisión permanente de lucha contra la corrupción, prohibir que empresas cuyos responsables hayan sido condenados puedan tener acceso a contratos públicos y "plantar cara" al sobrecoste de las obras públicas. A su vez, le ha reprochado a Moreno que estos casos han ocurrido "antes de que IU llegara al Gobierno andaluz". Por último, Díaz ha asegurado sabe lo que "los ciudadanos quieren" de ella, que "luche de verdad para que nadie meta la mano en la caja" y para que "nadie siga denigrando y maltratando el nombre de Andalucía" porque considera que "la corrupción hay que combatirla siempre pero nunca como elemento para eliminar al adversario".