Ha habido acuerdo entre las dos partes y tal vez por eso la condena resulta llamativamente leve. El condenado no solo maltrataba de forma habitual a su pareja, sino que llegó ha hacerlo incluso en presencia de una hija de nueve años de la mujer.   El Juzgado de lo Penal número cuatro de Jaén ha impuesto una condena de un año, nueve meses y un día de cárcel a un hombre identificado como M.Q.M. como autor de un delito de malos tratos habituales que habría cometido sobre su pareja mediante insultos, agresiones y amenazas. Además, la sentencia, que es firme porque ha sido dictada a partir de un acuerdo de conformidad entre las partes, impone también al acusado a una pena de 56 días de trabajos en beneficio de la comunidad por un delito de maltrato, y la misma condena por otro de coacciones. La sentencia, consultada por Europa Press y fechada el día 12, considera probado que el acusado ha mantenido "una relación de pareja" con V.G.C., con quien comenzó a vivir en un domicilio de Torredelcampo (Jaén), donde "desde el principio de la convivencia el acusado la ha insultado" con "palabras y expresiones", y además la ha agredido "con frecuencia con empujones, zarandeos, golpes en la cabeza". De igual modo, el encartado --al que se le describe como "celoso" y se le atribuyen "problemas con el consumo excesivo de bebidas alcohólicas"-- llegó a "cerrarle la puerta del piso por dentro" a su pareja "de tal forma que le ha impedido entrar en la casa para dormir". En febrero de 2012, y en el domicilio familiar --agrega la sentencia--, el procesado, delante de la hija de su pareja --fruto de una relación anterior--, de nueve años, y de una amiga de la niña, "agarró a V.G.C. del cuello y le dio varios golpes en la cabeza con su cabeza, y desde entonces, ella, por miedo, sólo va al piso para dormir y pasa el resto del día con su madre en Jaén, y duermen "en dormitorios separados", ella junto a su hija y "encerrándose con llave". Desde febrero de 2012, el procesado "de forma habitual" amenaza a su pareja "con que la va a matar", según abunda la sentencia, que también indica que "por orden del acusado" se cortó el 15 de junio de 2012 el suministró de luz y agua del domicilio familiar, cuyo uso había adjudicado a la víctima un juzgado. Al acusado se le impuso además en virtud de un auto judicial de junio de 2012 una orden de prohibición de acercarse a su pareja a menos de 20 metros y de comunicarse por cualquier medio con ella. Precisamente el fallo de la sentencia del Juzgado de lo Penal número cuatro incluye también una serie de medidas de alejamiento impuestas al acusado. Así, por el delito de malos tratos habituales se le prohíbe acercarse a su pareja a menos de 300 metros durante cinco años, el mismo lapso de tiempo en el que se le prohíbe tener armas. Además, por el delito de maltrato y por el de coacciones se le imponen las mismas prohibiciones pero por un periodo de tres años en cada caso.