El coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, ha manifestado que el auto del magistrado del Tribunal Supremo Alberto Jorge Barreiro en el que ha decidido continuar el procedimiento abierto contra los expresidentes andaluces José Antonio Griñán y Manuel Chaves por el caso de los ERE, es "una enmienda a la totalidad" a la forma de gobernar de los dos socialistas, que lo hacían, ha dicho, "basándose en el clientelismo y arbitrariedad, concediendo ayudas sin ningún control sobre el dinero público". Así se ha pronunciado el líder andaluz de IU, en declaraciones a Europa Press, tras el auto del juez que estimar que existen indicios de que Chaves y Griñán pudieron incurrir en un delito de prevaricación administrativa. El juez ha abierto una doble vía, instando por un lado el suplicatorio de Chaves y de los también aforados José Antonio Viera -al que también imputa malversación de fondos públicos- y Gaspar Zarrías, ambos diputados, y dejando fuera del procedimiento a la exconsejera y senadora Mar Moreno, en la que no encuentra delito. "El auto del juez es demoledor e implacable contra todo un modo de gobernar desde el clientelismo y la arbitrariedad que supusieron los años de gobierno de Manuel Chaves", ha apostillado Maíllo. Así las cosas, ha saludado que los tres diputados hayan entregado ya sus actas y que el PSOE se las haya aceptado, ya que entiende que "hay una clarísima responsabilidad política en este caso independientemente del procedimiento judicial". No obstante, Antonio Maíllo asevera que las responsabilidades políticas por el caso de los ERE "tendría que haberse dirimido hace mucho tiempo con una retirada del escaño, algo que solo ha hizo Griñán en el Senado". Con todo, ha felicitado a Mar Moreno, a quien el juez ha dejado fuera del procedimiento, porque, asegura, "siempre hemos pensado que no tenía razón de ser su implicación en esta causa".