Hay satisfacción en el seno de Izquierda Unida. No lo dicen pero se les nota en la cara. De un modo u otro vienen a entender que Podemos ha rectificado claramente su posición sobre la convergencia con IU de cara a las elecciones generales. Articular esa convergencia no va a ser fácil, pues ambas formaciones parten de expectativas electorales muy distintas: elevadas en el caso de Podemos y más bien pesimistas en el caso de IU. Aun así, ambas partes saben también que concurrir por separado en las generales de diciembre puede resultar letal para ambas. Eso es lo que parece haber concluido Podemos a la vista de las últimas encuestas, que arrojan un claro –y sostenido– retroceso de la formación morada. Quienes en Podemos pensaban que unirse a IU sería un lastre parecen haber dado un paso atrás. El coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, ha considerado "positivo" el cambio de actitud del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, después de que éste se haya mostrado dispuesto a llegar a acuerdos a nivel territorial con "espacios de unidad popular" en los que participe "gente que tenga diferentes carnets en el bolsillo", informa Europa Press. TODOS IGUALES, PERO UNOS MÁS IGUALES QUE OTROS La federación de izquierdas tiene experiencia en los procesos de articulación de fuerzas políticas de distinto peso y con culturas políticas divergentes. La propia Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía es un ejemplo de ello, pero en su caso había una fuerza clara e inequívocamente hegemónica que era –y sigue siendo– el Partido Comunista de Andalucía. De hecho, en más de una ocasión se han producido tensiones precisamente entre el coordinador regional de IU, que representa a todos, y el secretario general del PCA, que representa al 'primus inter pares' de la coalición. Si hay candidaturas de unidad popular para las generales, ¿quién hará de PCA, es decir, quién será la formación hegemónica? En Podemos lo tienen claro. A preguntas de los periodistas en rueda de prensa, Maíllo ha considerado "posible" lograr esos "espacios de unidad popular" en Andalucía de cara a las próximas elecciones generales y ha querido dejar claro que dicha convergencia va "mucho más allá" de Podemos y de IULV-CA. "Trasciende a ambas formaciones", ha apostillado. Tras asegurar que las próximas tres semanas serán "clave" para este proceso, así como también el resultado de las elecciones catalanas, Maíllo ha indicado que Andalucía "tiene mucho que decir" en este debate y que a nivel provincial "ya se ha avanzado mucho". DESDE ABAJO El dirigente de izquierdas, que ha hecho hincapié en que la unidad popular no se logra con "negociaciones" de los representantes de los partidos políticos, ha dicho que debe hacerse "desde abajo". "La unidad popular no es una reunión entre Teresa Rodríguez y yo", ha apostillado. Según ha señalado Maíllo, la unidad popular es un proceso que debe desarrollarse "con mucha humildad, coherencia, claridad programática y con la necesidad de construir una esperanza". Además, ha advertido de que "nos podríamos llevar sorpresas" con las personas independientes, no vinculadas a ninguna formación, que podrían protagonizar una convergencia que tiene por objetivo "cambiar el país y no ser ningún tipo de bisagra". "Y eso se hace con 100 diputados como mínimo", ha apuntado Maíllo, quien ha asegurado que si hay coincidencia "en lo que queremos hacer", es decir, en lo programático, "todo lo demás va a venir dado y de una forma muy lógica". Así, ha defendido que su organización está actuando de manera "transparente y sincera" en este proceso y ha dicho que se sienten "muy cómodos y vinculados" con las iniciativas de 'Ahora en común'. También ha destacado que cualquier decisión que se tome en este debate tendrá que estar refrendada por la militancia